SENTILANDIA:La sinfonía de los mil colores

 El  30 de Enero se celebra el día escolar de la Paz y la No violencia. Dejo más abajo un cuentito para “adultniños”, con mis mejores deseos de paz para todos. Que falta nos hace.

Sentilanda

Érase una vez un Abecedario. Las letras vivían felices y se abrazaban con sus ágiles patitas formando palabras. La fuerza del cariño les impulsaba a unirse formando vocablos de los más variados, entre los que estaban:” alegría”, o “ternura”. Con estas palabras formaban mensajes que enviaban a otras comunidades  vecinas como la de los números o la de los colores, y entre todas formaban el gran planeta feliz llamado: Sentilandia.

 Sucedió entonces que una de las letras, en concreto la letra “O” empezó a sentir envidia de su hermano numérico el  “0”. Convenció entonces a las demás letras, argumentando que formar palabras como “amor” era todo un desperdicio, porque sus vecinos los números, ampliaban su campo de acción formando números cada vez más grandes, cuantos más “0” tenían, y que así formaban cifras como: “.300.000”. Les dijo que si ellos colaboraban en esta empresa formarían enormes palabras, por ejemplo: “Dos millones trescientas mil. “y que eso era mucho más interesante y rentable para ellos que desperdiciar el tiempo saltando y brincando con la palabra “ alegría”.

Al principio, y aunque hubo algunos reacios, la idea triunfó y los miembros de la comunidad comenzaron a formar cifras cada vez más grandes, colaborando con sus hermanos los números. Pronto en  Sentilandia sólo se  vieron, leyeron y sintieron  números, sumas y cantidades.

 Pasado un tiempo, Sentilandia empezó a entristecerse. Había letras que añoraban los viejos tiempos. Deseaban saltar, bailar y brincar formando otras palabras, pero la letra “O” les convenció de que no lo hicieran, pues perderían fuerza y prestigio.  De todas formas, un grupo de letritas comenzó a rebelarse y por su cuenta  empezaron de nuevo a formar palabras diferentes, por ejemplo : “Libertad”, Rápidamente fueron encarceladas, surgiendo los primeros graves disturbios en Sentilandia , y  gestándose poco a poco una nueva palabra: “Guerra”. Cifras, letras, números y colores comenzaron a luchar para salvar sus ideas, que ellos creían las mejores.

 Un día decidieron hacer una asamblea general, pues todos los grupos estaban agotados. Decidieron hacer una votación: O cifras o letras. Los colores estaban confusos: “¿Hacia qué lado irse?” Entonces ocurrió algo mágico:

 Surgidos de no se sabe qué planeta diferente, comenzaron a aparecer símbolos diferentes y desconocidos. Rápidamente las letras se unieron para darles nombre: corcheas, semicorcheas, fusas, semifusas, silencios…y la reina madre: una Clave de sol.  Los números rápidamente procesaron su valor, uno, dos, un medio… y de repente comenzó a sonar algo maravilloso llamado Música.

La Música ofreció un nuevo proyecto a Sentilandia, una gran labor de futuro bajo leyes numéricas y  rítmicas. Los colores se sintieron aliviados. No tendrían que decantarse por nadie. Decidieron  entonces entre todos tomar este lenguaje como lengua oficial y colaborar todos con él, tanto letras como números. Compusieron entonces una bella melodía para  celebrar esta gran decisión: La Sinfonía de los Mil colores.  Cuentan que nunca se escuchó nada igual, y que la armonía y la paz reinaron por un tiempo, el tiempo justo hasta que una clave de Fa comenzó a protestar por su escaso protagonismo.

Esther y su Mundo

¿Os acordáis de Esther y su Mundo? Entonces sí que la vida no ponía obstaculos. Esther,  Rita, Juanito… un mundo de niñas ( porque era para niñas) y de adolescentes. Era la única forma de vivir alguna aventurilla más allá de la puerta de casa, sin caer en pecado mortal. Me encanataba Esther y por supuesto, me encantaba el tal Juanito, y la chica gato, y todos los tebeos: Carpanta, las Hermengildas, la Rue del Percebe, Zipi y Zape, Mortadelo… Sé que Esther está volviendo a publicarse con un gran éxito entre las ” niñas” como yo…En fin…qué dulces sueños los de Esther.

Tres microrrelatos infantiles

Un amigo me ha pasado unos microrrelatos escritos por niños. Le doy las gracias desde aquí por darme la oportunidad de publicarlos y compartirlos.  He elegido tres de ellos porque creo que tienen por sí sólos la fuerza suficiente  como para no dejarnos indiferentes al leerlos:

En una casa vivíamos un padre, una madre y una niña. Éramos tres y la niña quería que fuesen cuatro, porque la niña soñaba con un hermanito. Sólo que un día papá se fue y éramos sólo dos. Ahora tenemos que esperar a dos personas más para ser cuatro.”                                  

                                                                                                                                      Africa ( 11 años )                 

                                                                                                                                    

” Habían venido todas las estrellas, las grandes y las más pequeñas. Estaban todas en su habitación, como ella había soñado tantas veces. Sólo que con la emoción Luisa se olvidó de contar“.

                                                                                                                                                                       Luisa (10 años)

 

” Cuando Luis paseaba por la calle vio a un repartidor de pizza. Cuando se acercó a él le preguntó al repartidor qué tipo de pizza transportaba . Este le respondió que su trabajo era repartirlas solamente y no saber qué tipos de pizzas llevaba”.

                                                                                                                                                                                     Luis ( 11 años )

DICCIONARIO FAMILIAR CON NIÑOS

REBECA: Prenda que las madres le ponemos a los hijos cuando nosotras tenemos frío.( Esto lo escuché en alguna parte).

SÁBANA:   Prenda del interior de la cama que se suele cambiar de forma irritante durante varias veces  en la misma noche cuando los niños vomitan.

FIEBRE:  Síntoma persistente que presentan los niños cuando los padres tenemos una fiesta, compromiso, viaje, reunión o acontecimiento importante.

COCHECITO : Utensilío para transportar a los bebés y a los niños y que ciertas familias pudientes convierten en carrozas o coches de carreras con ruedas gigantescas y fantasmales. Normalmente este tipo de coche se usa  en las llamadas urbanizaciones ricas, tipo: ” La comadreja” ( o algo así).

ZAPATILLAS DE CORDÓN:  Prenda para usar en los pies utilizada como instrumento de tortura para los maestros. Normalmente su uso en escuelas y guarderías  desemboca en hernias de disco o lesiones similares en las espaldas del profesorado.

PANTALONES DE PETO:  Prenda de vestir utilizada también como instrumento de tortura para niños y maestros. Normalmente está siempre mojada  y llena de excrementos, pero los padres son reincidentes en este delito.

CALCETINES:  Prenda de vestir en pareja y   predestinada al divorcio en cuanto se somete a diferentes lavados.

BAÑO:  Especie de Tsunami familiar que ocurre a partir de las ocho y media o nueve de la noche en los hogares donde viven criaturas infantiles que se bañan a la misma hora.

Hay mucho más…pero sería interminable. Si pasamos a la adolescencia el diccionario será para otro día por amplio y  profundo…

Licenciados en Sevilla

Había sacado su licenciatura sin esfuerzo. Me contó que, en realidad, si se tenía un poco de astucia, copiar resultaba hasta divertido. El problema surgió cuando se enfrentó al quirófano. Le devoraban los nervios, pero confiaba en su amigo. Su colega le iba indicando el recorrido sangriento a través de un pinganillo. La primera operación fue un fracaso porque el “cliente” murió en la mesa de operaciones. Pero no hubo problemas. Un comité se encargaba de averiguar si la culpa había sido suya o del enfermo que se empeñó en fastidiarlo todo, y esos procesos llevaban años.  Las demás  operaciones no le preocupaban en exceso. Tiene mucha ilusión con su nuevo trabajo. Ha montado una clínica privada para trabajar por las tardes.

Cuando comenzaron a hablar ya habían pasado muchas horas transmitiéndose códigos a través del teléfono móvil. Al principio sólo era un trabajo. Ella se ofrecía por horas para ayudar a copiar con el móvil en los exámenes. Pasaba los mensajes con una rapidez y una técnica increíbles. Después empezaron a comunicarse con mensajes de amistad. De ahí pasaron al amor y al sexo más recalcitratnte, y las llamadas ardorosas  no se hicieron esperar. Al final terminaron viviendo juntos. Duermen en camas separadas porque en el Sur hace mucho calor, pero se acuestan juntos para hacer el amor, eso sí, por teléfono. Dicen que es la forma en la que más se sienten: de espaldas y con mensajes. Después, pasan a las llamadas. Parece ser que disfrutan muchísimo con esta forma más aséptica, futurista y anticonceptiva, de amarse. Estamos  en la era de la comunicación, me dijeron el otro día. Deben de tener razón, porque ambos son ingenieros en el tema.

EL RECOGIDO

No pudo peinarse. Algo extraño le impedía recogerse el cabello como lo hacía habitualmente. El cepillo de madera caýó al suelo como un erizo burlón, pinchándole antes los pies, pero ni siquiera se agachó a recogerlo. Abrió entonces el cajón del tocador y buscó el peine nacarado de la abuela, aquel peinecillo antiguo que tanto le gustaba. Una vez más hizo el intento de recogerse el pelo con él, mientras trataba de sostener unas  horquillas con los labios, pero de nuevo todo cayó, está vez sobre la repisa. No sentía los labios y los brazos le fueron a parar al vacío. Asustada, se llevó las manos a la cabeza, mientras el corazón le latía atrapado en la garganta. Sólo notó su palpitación entre los dedos… y fue entonces cuando realmente el espejo le mostró lo que ocurría. Su reflejo le devolvió  una imagen estremecedora: Nubes de pájaros flotaban sobre ella en el lugar en el que debía haber estado su rostro. No podía creerlo. Había vuelto a perder la cabeza, y una vez más, había sido por amor.

Maternidades

 

Si buscáramos todo aquello que nos une en lugar de lo que nos separa, quizás encontraríamos más respuestas a aquello que somos. Esa es la pequeña  reflexión que saco de

  “Maternidades” de Bru Rovira, una exposición  en  Caixaforum de Madrid. Sobran las palabras  que pueda escribir para expresar tanta belleza y un mensaje tan profundo.