EL LAGO AZUL

 

El estreno de El lago azul, en 1980,  fue todo un boom en mi adolescencia. Tenía todos los ingredientes: aventura, erotismo, belleza, ingenuidad…y estaba destinada a nosotros, a los que empezábamos a vivir. Con trece años, me parecía el colmo de los colmos, estar en una isla desierta viviendo esa aventura. Tan importante fue para las chicas de mi generación, que algunas veces, cuando estamos en la piscina, o en el mar, alguna amiga, si está en pareja dice, así en plan coña : ” déjame que me voy un poco de lago azul” y eso significa que se va a hacer carantoñas en el agua, porque esas piruetas románticas y esas aguadillas en pareja , no sé qué tienen,  pero destilan  un encanto especial, que no se puede explicar. Quizás quedamos los de entonces, flechados por ese mar dulce que bañaba a Brook Shields y a Cristopher Atkins… 

Por si no teníamos bastante, en 1982, nos llegó Paradise total, que si para entonces, no te habías ido con un chico a una isla desierta, ya te podías olvidar de vivir algo romántico. Con lo difícil que lo teníamos las de provincias de interior…

Pero el colmo, llegó con Endless Love, de Zefirelli, en la que de nuevo, Brooks, nos enseñaba a amar sin fin.

Con todos estos pájaros nos embadurnaron  la cabeza  en los ochenta. Ahí lo dejo como recuerdo. Desde luego, de las tres, me quedo tan sólo con la música de Amor sin fin . Estas películas tienen un recuerdo especial…Además, mis amigas me decían entonces, que yo era igualita a la “prota”. Debe ser que me querían mucho.  Ha pasado tanto tiempo… 

 
 

SUDÁFRICA: Shosholoza

Una noche de verano con la lluvia tras los cristales  y los rayos iluminando la oscuridad, es ideal para tumbarse en el sofá y ver una película con los niños. Nuestra amiga Pantera me prestó Invictus, dirigida por Clint Eastwood en 2009. Fue una buena elección: Sudáfrica, el deporte y una buena música. Mi hijo estaba encantado. Los dos hemos descubierto Shosholoza, a través de la película. Así he sabido que es una canción tradicional popular del sur de Africa. La canción era interpretada tradicionalmente por cuadrillas de trabajadores masculinos que se alternaban siguiendo un esquema de llamada respuesta. Esta canción se hizo popular tras la copa mundial de rugby que se celebró en Sudáfrica en 1995 , y que se refleja en la película, y después ha sido utilizada en numerosos acontecimientos deportivos. También aparece, por lo tanto, en la banda sonora de Invictus, interpretada por el grupo Overtone. La comparto con vosotros, porque es un placer.

Amar sin mentiras

Si hay un cantante en el panorama actual que me guste mucho, ese es Marc Anthony. Me parece que su música es muy sensual, además de  profundamente latina, aunque naciera estadounidense.  No tiene necesidad  de tener un cuerpo diez, ni una cara de haber sido anuncio de potitos para bebés. Es músico auténtico y pasión pura. Sus ritmos me encantan, su voz y sus letras también…

“Aquí estaré y como un hombre asumiré que voy a retomar mis pasos, que lo que nunca pudo ser es cosa  ahora del pasado, y quiero amar sin mentiras, vivir sin mentiras…”

Partido de España en el barrio

Ayer fui a ver el partido al bar de mi barrio. Hay más, pero ese es el “bar”. Tiene historia y solera, y estaba, como siempre, lleno de gente con la camiseta roja ” jartándose” de caracoles con tomate, y otros pinchos cedidos por el bar para la ocasión. No soy asidua, pero me gusta ir de vez en cuando. Me siento en “familia”; son los de siempre, y algunos más que tienen que explicarme. La gente habla, comenta, vocifera, y entre medio, me contaron varios chistes. Allí estaba el de la tienda de zapatos, el del banco, el otro y el de la ” moto”.  Allí se escuchan risas y algún grito de “hijoputa” . Otros comentan la jugada; todo menos el silencio. Yo pensaba en la pija con la que estuve el día anterior, que le sobraba un quilo en un michelín y estaba preparando la operación biquini. ¿moriría en ese ambiente como los mosquitos ante los insecticidas? probablemente. Las pijas tienen poca resistencia al efecto ” barrio”… 

Las banderas de España cubrían el bar de arriba a abajo y yo  me ” ponía las botas” de solomillo con queso y cervecita fresca. Los goles se celebraron a lo grande a través de las dos pantallas. Con ellos, sonaba la musiquita de ” a por ellos ooooeee” y como colofón, el himno de España. Desde luego, que estamos en democracia, porque ante el himno, cada uno hizo lo que le salió del alma. Alguien levantó la mano ante mi estupor, y otro dijo con aire marcial:  ” ¡Arriba Epaña!”, a lo cual una espontanea subió el puño y replicó con voz rota de cubata : “¡ Y abajo la castaña!” …  Las carcajadas fueron generales y sonoras, total, esto, también es España.

Despedida de una maestra

Todo lo que se relaciona con la escuela es para mí algo cotidiano, pero sé que para otra gente, una vez que sale de ella, ya toda noción de qué pasa allí se pierde hasta que tienen hijos.Los tiempos cambian y ya nada se parece a lo de antes.  Hay cosas que de todas formas, si no estás en la enseñanza se escapan, como por ejemplo,cuando el curso finaliza,  y los maestros y maestras se despiden. Algunos lo hacen para no ver a sus alumnos y alumnas  nunca más, o casi nunca. Otros, regresan al año siguiente y se vuelven a reencontrar. El caso es que sea como sea, a veces este momento, sobre todo cuando los niños se marchan a otra etapa  se vuelve especialmente emotivo, lleno de lágrimas, recuerdos,  y sentimientos importantes.

Os dejo parte del discurso que  una compañera le ha hecho a sus niñas y  niños de cinco años. Me dice que no todo es literalmente suyo, que ha tomado también de otras fuentes. Creo que es  precioso, sobre todo cuando habla de cómo juntos han llegado a construir un nuevo modelo de escuela. De forma anónima, me permite compartir aquí parte de ese momento que para ella ha sido inolvidable: La graduación y despedida de sus ” peques” . Ella también se marcha otro colegio:

Hace tres años cruzastéis por primera vez las puertas de este lugar, y en él descubristéis a otros pequeños que, como vosotros, también estaban listos para emprender un camino que parecía muy largo.

Aquí habéis sido científicos, bailarines, deportistas, cantantes, algún día superhéroes, o ratoncitos, o cualquier otra cosa que vuetra imaginación creara.

Yo llegué para acompañaros en esa montaña, pero desde entonces, hemos ido compartiendo codo a codo  el esfuerzo, la alegría, la magia de los sueños, la creatividad y la fantasía. Hoy os miro y recuerdo vuestra sonrisa constante, vuestra mirada traviesa, las risas y los llantos, vuestras ganas de jugar y esos besos y abrazos fugaces, que cada día me quisistéis regalar.

Gracias por esta escuela que hemos construido juntos , donde es posible estar tranquilo, mostrarse como cada uno es, emocionarse, escuchar, entender a los demás y disfrutar con ellos; una escuela que deja paso a opinar, a elegir, a inventar, que hace sitio a unar normas entendidas y aceptadas y que permite, a ratos, alguna alteración del orden establecido para darse algún que otro respiro y volar;una escuela diseñada para: SER, SENTIR, PENSAR.

Gracias por vuestra curiosidad y espontaneidad, esa que hace que se pueda vivir el día a día con la sensación de que en cualquier momento puede saltar una chispa, puede brillar un asombro , puedes ponerte el vestido de los domingos…Porque ir de ” diario” es confortable, sí, pero siempre que no alcance a ahogarte los deseos.

Gracias por prestarme cada día esas orejas verdes, que sólo los niños y niñas tenésis, y que me ayudan a escuchar la voz del árbol y la risa de las estrellas.

Durante todo este tiempo he tratado de estar a atenta a lo que necesitabáis , de guiaros en vuestro camino, de alejaros de los peligros, de ofreceros mi mano y de daros todas las herramientas para crecer…

Espero de corazón, no haberos defraudado y haber espondido a todas vuestras llamadas.

Por fin llegamos a la cumbre, a lo más alto de esta etapa, y tenemos que soltar nuestras manos, pero sé que otras manos están preparadas para acogeros.

Mil caminos nuevos se abren ahora para vosotros. Seguid adelante con ilusión y cada vez que miréis atrás, recordad que seimpre os estaré esperando con los brazos abiertos.

Sois unas personitas excepcionales. Os quiero. Hasta siempre…”

Anécdotas de sobremesa

Como andamos de comidas y cafés de fin de curso, siempre hay alguien que cuenta anécdotas que te llaman la atención:

Alguien comentó ayer, que hace años tenía en su casa, entre sus macetas, una plantita de “María” para uso personal…el caso es que su abuela, que andaba la mujer ya un poco mal  de la azotea debido a la edad, y lo mismo quería hacer paella con los polvos de lavar, que quemar rastrojos con lo que trincara, le  pilló la maceta y la echó a la chimenea. Cuenta mi colega que, al ser su pueblo un lugar tan chico, el humito empezó a salir por la chimenea y a inundar con su” peculiar” fragancia toda la plaza del lugar, haciendo,y según la interpretación literaria de quien lo contaba,que todos los viandantes, en la mayoria abueletes y abuelitas, se pusieran la mar de andarines y contentos. Hasta ahí, y tal como lo contaba el autor de la anécdota, yo ya estaba muerta de risa, pero lo peor fue cuando le pregunté cómo encontró a su abuela, yél dijo que era la mismísima versión de la Tina Turner en pueblerina, es decir, que la abuela tenía una marcha que te caes…En fin, que mi colega siguió contando anécdotas a todo el personal, así es que reímos hasta que el café y el jolgorio terminó con la  vuelta a casa, y sin alcohol, que había que conducir…Por el camino, yo pensaba en la abuela, tipo ” Blasa” de José Mota, y es que..me reía sola, porque hay que ver las cosas  que cuenta la gente en estas ocasiones; verdadero, falso, o adornado, no lo sé,  pero… lo que me reí con la abuela y la maceta…