El Impulso

Se hacía acompañar de una botella que contenía un líquido de color ambarino. Me contó que formaba parte de su dieta de adelgazamiento.Durante la jornada de trabajo, bebía de ella  con displicencia. Así, cada día de la semana. La  última vez  que nos cruzamos por los pasillos, me mostró,  junto a la sempiterna botella, una bolsa llena de bollos que despedían un olor abrumador a golosina. Me ofreció uno, mientras engullía otro ejemplar. Yo le pregunté que cómo era posible que esos dulces entraran en su dieta. Ella me dijo: “No, si es que fui a la panadería de ahí al lado, pedí una botella de agua para disover mis algas adelgazantes, pero al decirme que sólo había pan, le dije: pues entonces, póngame usted unos bollos de esos de chicharrones”. Al ver mi gesto  de sorpresa, me dijo: “hija,  no pongas esa cara, un impulso es un impulso.”

En el País de las Maravillas

Si hay un personaje literario que me fascine desde la infancia ese es  Alicia en el país de las Maravillas. Para mí fue un sueño visitar el jardín de Alicia en mi corta visita a Oxford. No sé por qué me producen esa atracción  los escenarios de los libros, pero no puedo evitarlo. Es como si pudiera formar parte de ellos por unos instantes. Sin embargo, no voy a hablar de  la Alicia  de Lewis Caroll, sino de otra Alicia, la nuestra, la de mi grupo de amigos y amigas. Hoy es su cumpleaños y sólo quería mandarle un mensaje de cariño deseando para ella  un nuevo año lleno de maravillas.

¡¡Feliz cumpleaños, Alicia!!!

(Alice in wonderland. Tim Barton)

Las Uvas de la Ira

”Un escritor está obligado a celebrar la probada capacidad del ser humano para la grandeza de espíritu y la grandeza del corazón, para la dignidad en la derrota, para el coraje, para la compasión y para el amor” (Steinbeck en el discurso de aceptación del Nobel de Literatura en 1962).

Hace casi un año que en mi club de lectura de la biblioteca leímos un clásico: Los vagabundos de la Cosecha, de Steinbeck y me pareció un libro de los que impactan. Me impresionó de Steinbeck, no sólo su obra, que ya conocía y que nos hicieron leer en el instituto, sino su vida de escritor comprometido, de la que nos podemos hacer una idea leyendo sus palabras.

(Las Uvas de la Ira)

En cuanto a Los Vagabundos de la cosecha de donde surgió la posterior novela y la película: Las Uvas de la Ira, tomo como referencia las notas que escribí en el blog entonces, y en las que explicaba como el autor nos narra  los acontecimientos surgidos en Estados Unidos cuando el país atravesaba la  Gran Depresión y miles de campesinos se vieron obligados a emigrar en busca de trabajo, vagando por las carreteras del estado de California y ofreciéndose como temporeros. Los vagabundos de la Cosecha no es una novela, es  un compendio de  reportajes periodísticos; escenas desoladoras que se inmortalizaron en fotografías famosas como las de Dorothea Lange y Walker Evans o en películas inolvidables como esta de Las Uvas de la Ira. Durante el  fin de semana saqué la cinta de la biblioteca. Fue todo un acierto. Es una película maravillosa, pura magia en blanco y negro, y un buen punto de partida para la reflexión.

(Dorothea Lange, Simple life, 1939)

El año pasado, después de leer el libro, comentábamos una compañera y yo sobre qué poco hemos cambiado los humanos en ciertas cosas. Por lo visto, la gente pasaba, con sus coches repletos de enseres y sus hijos famélicos, por las carreteras de California, y nadie les socorría. Me escandalizan esas escenas del libro, y otras que se muestran en la película, pero mi compañera me contestó que es lo mismo que hacemos ahora… exactamente lo mismo que hacemos ahora… y tampoco pude contradecirlo. Nunca he albergado a ningún inmigrante ni a su familia en mi casa.. sólo porque piense que están sin trabajo. Con ocuparme de mi vida tengo bastante… Nos enternecen las películas, pero la realidad nos hace volver la cara.

Más de la ropa…

Como resumen a mis dos últimas entradas, he hecho un poema en el apartado de “tontunas”. Sigo opinando lo mismo: La vestimenta dice mucho de nosotros. No hablo de estética, hablo de principios, filosofía de vida, incluso espiritualidad. Creo que las personas que trabajamos cara a cara con los demás, tenemos que respetar a la gente, mostrar una corrección sin que por eso se menosprecie nuestra personalidad, pero no me parece ético mostrar ostentación en ciertos ambientes, por eso no me parece bien la actitud de los políticos y su ropa de firma . Quizás todo ello me venga de trabajar en la escuela pública, donde uno ve las realidades muy cercanas, todo tipo de realidades. Vestir con ostentación ante familias que están luchando para sacar adelante a sus hijos, me parece inmoral. El tema sería largo… así es que hago un poemilla de broma deseando a todos feliz finde ¡ Buena gente!

Esto era una maestra

vestidita de chanel

le tosió un niño en la falda

y le dejó un redondel

¡Ay, la pobre! no sabía

qué decir,

ni lo que hacer.

Llamó entonces a su “Cuchi”

que la venga a recoger,

Cuchi-cuchi vino en taxi

con aire muy preocupado

y le dijo:

“Llora aquí, en este mi hombro planchado”

a lo que ella respondió

con grandes lloros hipados:

” No aguanto la Escuela Pública

con niños de todos lados,

me ensucian, me desentonan!”

Y el Cuchi:

” Ya, pero es tu trabajo

¡Cuántas veces te lo he dicho!

Lo importante es San Turuflato

donde estudian nuestros hijos…

en manos de don Renato “

El Lapicito

Hace dos años comencé  mi  “ciclo” de aventuras con unos “peques”  de tres años, que ahora tienen cinco. Entre todo lo que les gusta, la música, por supuesto, ocupa un lugar destacado. También los poemas. Como dice una compañera, les gusta todo lo que a nosotros nos apasiona. En este orden y en ese grado. Hay una canción que es emblemática para mi aula y no hay ninguna otra canción que les guste más que esta. La decubrí  por casualidad buscando algo para presentarles ” el lápiz”, y es la que más me piden. Digamos que es la número uno en nuestra lista de éxitos en Educación Infantil. Así es que le he tomado, yo también, mucho cariño, e incluso  me trae buenos recuerdos. Como sé  que me siguen algunas y algunos compañeros y también jóvenes padres, o incluso tíos  y abuelas, os dejo nuestra canción, porque creo que es muy bonita. Si hay algún adulto con alma de niño también sabrá disfrutarla.

Las ministras están lindas, la mar y el viento…

Esto era un país que tenía  un palacio de diamantes, una corte hecha de día y un rebaño de elefantes,un pueblo sin moneditas, un  gobierno de tisú, y unas ministras bonitas, tan bonitas, Margarita, tan bonitas como tú…

Pues yo estoy de acuerdo. Coincido con el periodista alemán en su idea sobre nuestras ministras y políticos. Nos averguenzan. Sí, todo es imagen, pero si quieren dar esa imagen de país rico, moderno y progre, que lo hagan con cifras, con trabajo, cultura, educación, dignidad…No con modelitos a lo fashion week. A mi me “estomagan” todas y todos ellos. Ya me da igual de qué signo sean. Creo que todos compran en los mismos “puestos”, paseitos por Serrano, desfiles y otras  “moderneces”.

No creo que estas mujeres representen a las mujeres españolas, que en gran mayoría nos levantamos muy tempranito para ir al curro, cuidamos de nuestra casa con nuestras manos y las de nuestra familia; preparamos la comida comprando con mucho ojo en los “carrefures”y ” mercamonas”; compramos trapillos  donde hay grandes letreros con “REBAJAS”  y nos encontramos en cualquier lugar con una que lleva la misma camiseta pero de otro color…el bolso de los chinos,  los libros de los hijos pegando tragantadas al leer la factura… y  todo esto contando con que muchas  de nosotras hemos estudiado y mucho, nos damos con un canto en los dientes de tener trabajo y no tener los diplomas de adorno…y  aún dicen que no es vergonzoso verlas vestidas como van…pues sí, es vergonzoso, indignante e insultante…

Por favor, la imagen de un país moderno es la de un país donde la gente estudia, trabaja, cria a sus hijos con holgura y sin estrecheces…pero comprendo  que ellas  y ellos de las únicas estrecheces que entienden sean las de las faldas y escotes. Un asco.

Miguel Rios “Al sur de Granada”

Miguel Ríos se despide con un concierto…y sólo escuchar la noticia se me ha ido el pensamiento a los recuerdos. Nunca fui una fan suya, pero sí es cierto que me gustaba mucho uno de sus temas,  tanto, que me juré ponerle a mi primera hija el nombre de la niña de la canción. No lo hice. Otras cosas que se me metieron en la cabeza  sí…

Me ha sido difícil encontrar el tema. Me aparecía por todas partes la versión de Amaral, que no me gusta nada. Lo de las versiones es peligroso, o te gustan mucho o te sientes traicionada, como si te destrozaran tu canción. No he podido con esa nueva versión. Quiero la de Miguel, y sólo la encontré  en el tiempo del que dispongo en esta dirección. Ahí la dejó por si queréis escucharla.  Al Sur de Granada , seguro que a alguien más le trae recuerdos.

Miguel Rios – al sur de granada – ListenGo.com.