Vigilias

Pasábamos las noches sin dormir, primero por aquellas causas inexplicables que en los bebés llamán gases. No tenía más remedio que ponerme la radio,  sólo un auricular para oir música o las noticias, porque mi estado de vigilia rozaba la desesperación. Tu padre te daba un beso, un beso de madrugada, al llegar.

Después pasamos a los terrores nocturnos y las pesadillas. Noches interminables de canciones y cuentos hasta que te volvías a dormir. Estábamos solas, y a la mañãna siguente, nuestro despertador implacable.

Poco a poco vinieron los pequeños problemas de salud: constipados, gastroenteritis, fiebres sin respuestas, y más noches sin dormir.

Con los años llegaron problemas de salud más grandes, aunque pusimos soluciones. Entonces  las noches sin dormir fueron obligadas, y por las mañanas, mi despertador, el nuestro, cargado de esas realidades que los maestros siempre obviamos. Y tu hermano pequeño  sin una protesta, tan sabiamente consciente de todo, tan alegre y tan feliz como sigue siendo.

Ahora vienen los años de fiesta, las noches de visitas al ferial, las noches de pubs y amigos, y después vendrán las de tu hermano.Y sigo sin dormir, pensando en dónde, con quién, cómo estarás. Me pregunto cuándo puede dormir tranquilamente una madre. Creo que mi respuesta es nunca. Aunque deseo que  la vida me permita durante muchos años seguir siendo vuestro angel protector. No me importa, de verdad, si con ello tuviera asegurada vuestra felicidad, pero creo que no es tan fácil…Ah, algo  más simple, me encanta eso de los turnos para fregar la “loza” así me dejáis un ratito para entrar aquí, y escribir esto y otras cosas que  pienso y que al escribirlas, me relajan . Os costó aceptar, pero gracias, y que todas las incomodidades que encontréis en la vida sean como esto que os fastidia : dejar el sofá para fregar los platos.

6 pensamientos en “Vigilias

  1. !Esto no tiene precio¡. Qué noches¡. Lo mío es de chiste, todo el mundo me echa la bronca, los chicos porque me dicen que me duerma, como si eso fuera fácil, y el padre que me duerma, que ya vendrán, un suplicio¡. Seguro que podríamos estar hablando mucho tiempo de las manías que tenemos cada una las noches que salen los niños….. mensajitos de móvil si tardan, toque si vienen….bueno, vigilia como tú bien dices. Vamos que dormimos mejor entre semana que cada uno está a lo suyo.

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