La peli “porno”

De todos es sabido que cuando se sale por la noche, pueden surgir las conversaciones más tontas y peregrinas. No por ello estas conversaciones nos hacen  menos felices que las más arduas reflexiones, que por otra parte,  suelen producirnos lo contrario,  quizás  porque son estos momentos de peregrina tontería y  desconexión, los que nos permiten después continuar con el tedio, el esfuerzo y el cansancio del día a día. Para los que crean que es necesario el alcohol, en mi caso no es así, porque el solo hecho de reunirrme con las amigas, compartir mesa  o taburete, y empezar a comentar la semana, ya activa el resorte de las risas… Así es que más o menos de esta guisa andábamos la otra noche, celebrando el aniversario de nuestro fantástico cafe-pub “Bugaloo” cuando entre bocado de queso y trago, comenté que había estado limpiando el armario y había salido del fondo de los recuerdos una antigua “peli”  medio “porno” que debió aburrirme muchísimo, porque porque no me causó el más mínimo interés y se fue al cubo de la basura, ante  lo cual una de mis amigas preguntó si alguien sabía cuánto duraba una película “porno”… el caso es que llegamos a la conclusión de que nadie en la mesa sabía cuánto duraba una película de estas, porque nadie había llegado a ver ninguna hasta su fin , y después pasamos a las explicaciones peregrinas de por qué nadie llegaba al final. Nuestra amiga más romántica dijo con sorna, que ella vería el final de alguna, sólo si  los protagonistas terminaban casándose, a lo cual otro de nuestros amigos dijo que  él no terminaba de verlas  porque ya se sabía el final. Alguien dijo que es que son demasiado aburridas, y la explicación  implícita que guardaba cada una de las respuestas quedó cubierta finalmente por los eufemismos y las risas. Hasta que alguien dijo: “Ponlo en tu blog, anda, a ver si alguien ha visto el final de alguna”. Y yo como fiel amiga cumplidora, aquí os dejo la entrada sobre el tema, esperando que nadie se escandalice. Por cierto, yo dije que no me importaría ver una buena, porque confieso, aunque no lo creáis, que  con la primera que vi en mi vida  me dormí de puro aburrimiento repetitivo.Y desde entonces nunca me ha vuelto a interesar ninguna. Aunque adoro los relatos eróticos. Lo siento, pero…no hay color..( nunca mejor dicho).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s