Cumpleaños Feliz

La risa es el vehículo que nos saca de la realidad para llevarnos a ese estado de inconsciencia que flota entre carcajada y carcajada…tan necesario para sobrevivir. Gracias, amigas y amigos, por vuestros magníficos cumpleaños.

Las risas, las reflexiones más profundas; las sonrisas de nostalgia sobre nuestras anteriores vidas, las de “antaño”, esa palabra que tanta gracia le hace a una de mis amigas; las mochilas que cada uno cargamos del pasado y que también hemos traspasado a nuestros hijos, en mayor o menor medida, con mayor o menor peso, con más o menos esfuerzo para ellos y ellas…

El futuro no lo pensamos, y todos coincidimos en vivir en el presente, a tope, sin mirar atrás. Aunque, como leí ayer, el pasado nos mande, a veces, postales. Nuestras  postales están casi siempre  llenas de color, aunque hay otras  en blanco y negro, y algunas, las más dolorosas, en el negativo más intenso…

La noche acabó dulce, churro sobre churro que nos metimos a golpe de chocolatazo caliente entre pecho y espalda. Los más jóvenes contaban chistes en la puerta y nosotros apurábamos la blancura  de las últimas  estrellas en el fondo, entre los  posos de las tazas. Es la misma chocolatería de siempre, desde hace años. El coche nos condujo a casa con las penúltimas risas del amanecer. La voz del  viejo nos resonaba en la cabeza, era algún vecino de mi amiga: ” Iros ya a tomar por culo, la noche que nos han dao…” y  tuvimos que cerrar la boca de alguna dispuesta a contestar. Al día siguiente la vida nos devolvió a los problemas, las responsabilidades y al trabajo, pero…bendito viejo y su bronca: Nos sentimos más jóvenes que nunca. (Disculpe usted, anciano caballero, no fue nuestra intención molestarle, era sólo un cumpleaños feliz).

Sin tiempo…

No tengo tiempo para nada. Estoy en mil cosas a la vez. Todas me gustan y a ninguna quiero renunciar. Apenas visito los blogs amigos y tampoco escribo mucho. Ando sin tiempo…

Tengo una maravillosa amiga desde hace muchos años. Es hija de maestros y cuando me escucha decir que no tengo tiempo, dice que cuando ella era pequeña escuchó esa expresión a su madre muchas veces. Dice que no la entendía, que no la comprendía y que pensaba: ¿cómo es posible que alguien pueda poseer el tiempo o no? Cada vez que digo que no tengo tiempo me acuerdo de ella y me sirve de lección para no decirselo a mis hijos, pero es cierto, ando sin tiempo para nada.

Entre mis proyectos de la escuela continúo con los países y este año vimos: India, Australia, Argentina y Honduras. Nos falta Rumanía, que será el próximo trimestre. Estoy preparando el carnaval y la fiesta de la primavera con un Hada…y también continúo con las visitas de padres para explicar las profesiones. Hoy tuvimos a un papá que es entrenador de Polo…sí, de Polo, el deporte a caballo. Toda una experiencia para los niños, y más en una zona rural. Y es que en la escuela pública hay, aunque muchos no lo entiendan, una riqueza y una variedad cultural que ya quisieran….en fin…

Pido disculpas a mis blogs amigos y el tiempo que no dedico a mis amigos lectores, pero esto de manejar la pizarra digital para las unidades didácticas de la escuela me lleva horas…Todo sea por la causa . Un beso a toda la gente amiga.

Las palabras

No sé muy bien en qué momento “payaso” se convirtió en un insulto, porque es un noble oficio. Lo cierto es que se utiliza, y hoy mis peques de la escuela usaron esta palabra para insultar a una compañera. “Payasa”, le dijo una niña a otra. Eso no fue lo que me llamó la atención, sino la respuesta de la supuestamente insultada: ” Eso no se dice, eso sólo lo dicen las madres y los padres cuando se enfadan”. Así es que como se podrá comprobar… cada día recibo una sorpresa lingüística.

La decisión de John y la horterada cacereña

La decisión de John  es una fantástica obra teatral que se representó ayer en Cáceres después de que fuera estrenada en el año 2009 en Londres (Royal Court Jerwood Theatre Upstairs, Sloane Square). La obra original es “Cock” de Mike Barlett y en este caso la traducción es de Isabel Montesinos. La escenografía resultó impactante por la fuerza de su minimalismo; los actores dejaron sin habla y los diálogos removieron por dentro. En definitiva, la obra me pareció la “reoca”, o como dijo alguien a mi lado… bueno, mejor no lo digo.

La historia trata sobre un joven, John, que es gay, y que durante unos días de descanso con su novio conoce por casualidad a una chica y cree enamorarse de ella. A partir de ahí necesita tomar una decisión, y a través de sus conflictos vamos llegando a la conclusión de que ser o no gay, ser hetero o no, es lo de menos… porque esos conflictos, los desequilibrios, la naturaleza del ser humano es lo que realmente nos complica la existencia y nos impide saber qué somos en realidad. Esa es mi reflexión.

Ante una obra así, nadie puede escapar a la introspección, a la reflexión sobre uno mismo. La aparición de otros espectadores dentro del escenario a modo casi de ruedo taurino, da la sensación de que allí se está sacrificando a alguien. Esa es mi interpretación, y hasta ahí todo me encaja, sin embargo…

¿De quién fue la idea de poner en esas gradas que aparecen en el escenario a personajes de la vida pública cacereña… habrase visto horterada más grotesca, ordinaria y pueblerina???????

Mi suspenso mayúsculo a la cabeza pensante de tan burdo caciquismo cultural. Los profanos podemos esciribir horteradas en nuestros blogs, pero de los intelectuales se espera… un mayor gusto y sensibilidad. Resultó en dos palabras simples: FEO Y VULGAR.

Minipoetas

“La nube se sube

a la estrella con mi yeya.” 

“Los poetas

llevan los versos

en la barriga.”

Estos versos son de mis pequeños artistas de cinco años, y la primera sorprendida he sido yo.

Mis peques aprenden en la escuela un poema cada semana. Unos los tomo prestados de Gloria Fuertes, u otros poetas reconocidos, otros los tomo de la red y muchos los escribo  personalmente, adaptándome al tema que estemos dando. Los poemas me parecen un recurso didáctico importante, porque además del lenguaje, se trabaja el ritmo, la respiración, la sensibilidad, las emociones, y algo que en los últimos años ha gozado de mala prensa en la educación, pero que a mí me parece muy importante: la memoria.

Cuando mis peques tenían tres años comenzamos con poemas de dos o tres versos. Después pasamos a otros más largos y ahora recitan un número interminable de versos, que a veces me cuesta a mí seguir. El sistema para que lo memoricen es muy sencillo: no hay un momento para el poema; lo presento el lunes en la asamblea, y lo recitamos en diferentes momentos del día: mientras juegan libremente, después de lavarse las manos, después de comer, mientras se ponen los abrigos. Es tan sencillo como eso, y a mí me funciona. Cuando se lo saben, se llevan una copia escrita a casa para rodear la letra, o señalar algún aspecto  que se quiera trabajar.  El viernes lo recitamos uno por uno y se ganan un premio( todos): una pegatina, una hoja con un beso, u otra cosa símbólica. Cada lunes preguntan por los versos de la semana y a mí me hace mucha ilusión.

Hoy di un paso más y les invité a hacer su propio poema: con rima o sin rima y sólo oralmente. Un ejemplo del resultado está arriba.  Esto me ha llevado a pensar en por qué se apaga, en muchos casos, la luz de los Infantiles cuando llegan a primaria, y no digamos ya cuando pasan a secundaria. La respuesta me ha venido sola: Es la falta de prejuicios, la frescura y la inocencia de estos niños la que da bellos frutos. Déspués nos ponen la camisa de fuerza mental y… acabose. Sálvese quien pueda.

Inocencia

Mi hijo me llamó esta semana para que escuchara una gran noticia de la televisión: “Alberto Contador es inocente.” Por su entusiasmo deduje que la decepción anterior había sido muy grande, para él, y probablemente para muchos niños más. Pienso en qué efecto producen las noticias de los deportistas tramposos en las mentes infantiles llenas de ilusiones y de sueños deportivos.

Hoy, tras las críticas que hemos recibido en Europa, llamándonos tramposos de tres al cuarto, mi hijo de nuevo me preguntaba el porqué.  Un periodista decía en una cadena televisiva  que olvidándonos de patriotismos, debemos reconocer que nos hemos ganado la fama a pulso. Sinceramente, no conozco el tema como para mentir o desmentir nada, pero me causa una pena terrible toda esta situación y sobre todo, después de ver la reacción de mi hijo, que será la misma de muchos otros niños y jóvenes. Una pena.