Creer o no creer

La biblia del pueblo dice que dios le da pan a quien no tiene dientes, y carga a cada uno con el peso que puede aguantar…No sé si será verdad. Me pregunto si dios tiene elegidos y ojerizas, o es simplemente pura inercia celestial. No sé que pensar. No soy mujer de fe. Creo en algo, y no con muchas garantías. Aunque lo intento.

Los chicos están bien

Los chicos están bien  es una película que puede atraer a mucha gente por lo complicado de su historia, sin embargo, todo es más simple de lo que parece, o esa es mi impresión. Es una película sobre el valor de la familia, sobre el amor de pareja,  el amor hacia los hijos, la importancia de la fidelidad… la tentación de probar lo diferente, el sexo que pierde pasión a lo largo de los años, pero que va dejando un poso de cariño y una base amorosa difícil de suplir en una aventura…Es una película sobre la maternidad, la paternidad. Es una historia de amor sobre todas las cosas. El hecho de que la familia esté compuesta por dos mujeres lesbianas puede parecer el punto más alto de interés, pero al final sirve de excusa para mostrar que lo importante en una familia o en una pareja, lo  realmente importante en la vida,  son los sentimientos,  que donde hay sentimientos todo es posible, independientemente de cómo esté formada esa familia y de que la biología…es, a veces, algo puntual. Según mi opinión, y salvo algunos tópicos,  una película educativa y altamente recomendable.

Versos

He leído en algún sitio ( no recuerdo el  autor) que la vida es un verso muy largo…Añadiría que hay vidas que son auténticos poemas, para bien y para mal. A mí me va mejor desde que dejé de buscar rimas imposibles y empecé a encontrar sentimientos.

Compañías positivas

Debido a cuestiones laborales y a aficiones compartidas, últimamente me relaciono con gente mucho más joven que yo. Esto lejos de desagradarme, me impulsa muchísimo hacia una visión más positiva del futuro y de la vida, a pesar de los problemas y de las dificultades del día a día.

Las que somos un poco “Penelopes” en nuestra vida, por cuestiones también laborales, tenemos alibajos en nuestro papel de eterna “esperante.” Las vueltas son fantásticas, y los reencuentros dulces, pero a veces, el mar se nos hace inmensurable. Cuestión todo de perspectiva. Porque cuando el corazón late, nada importa si estamos convencidos.

En cuanto a perspectivas, comparto mi última conversación con una joven amistad: Ella dice que le ha buscado a su novio una compañera de piso, en la ciudad en la que trabaja él, para que no se aburra, y que desde que esa compañera está con él, todo funciona mejor porque él tiene más energía y positivismo. Os lo cuento tal y como ella me lo expresa, sin ningún asomo de duda, doble sentido o falsa interpretación. Entonces pienso… Juventud divino tesoro…Qué lejos me encuentro de tales soluciones…ja ja

Le dedico esta entrada a mi hermana gallega, para que cuando hablemos por teléfono tengamos material…con un gran beso.

La coeducación

 He leído en algún sitio que a la escuela vamos con la cabeza, con el cuerpo y con el corazón… esto, pienso que  vale para los peques, pero también para las maestras y maestros. A la escuela vamos todos con todo nuestro bagaje cultural, emocional, social, y del resultado de este experimento resultará lo que resulte…

Algunos piensan, sin embargo,  que la cabeza es lo único  importante. Estos son los que abogan por el adiestramiento estilo perro, y creo que en este grupo están los detractores de la coeducación. Me fastidian los extremos, y las luchas de género absurdas, pero la no coeducación me parece una aberración. Están proliferando los docentes y los colegios que abogan por una educación con alumnos y alumnas separados por sexos. Su argumento es que los niños y las niñas  se concentran más… y digo yo, que entonces, si el fin de la educación es la incorporación de las personas a la sociedad, en la sociedad estos niños tan ” concentrados” cuando sean adultos, tendrán que trabajar separadamente para no distraerse. Imaginaremos una escuela donde las maestras le dan clase a las niñas en un ala del edificio y los maestros a los niños  en otro, y esto se hace extensivo a todos los trabajos…vaya absurdo más rocambolesco. Imagino a estos niños  en una sociedad moderna del siglo XXI, asomándose al ala de las niñas, y viceversa… y  es que la imagen me lleva a los años de la maricastaña.Me parece cutre, sucia, falta del más mínimo sentido común.  Ya hay que ser retrógrado  para educar en esa falta de respeto social. La coeducación es el único camino para vivir en una sociedad justa y equilibrada, donde las diferencias sean una riqueza y no un obstáculo para la convivencia; donde nos conozcamos y nos respetemos… y hay que ser mojigatos y mojigatas para volver a separar a niños y niñas. No me lo puedo creer… Me causa indignación.

Día Internacional de la Poesía

En la adolescencia me aprendí de memoria casi todas las rimas de Bécquer. Esta era, para mí,  la síntesis de todas, aunque entonces  cambiara a mi favor los posesivos. Aún lo hago, mientras “clavas tu  pupila en mi  pupila azul”. Porque, en definitiva… poesía siempre fuiste… y serás tú.

¿Qué Es Poesía?

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.

¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.                                                       (Gustavo Adolfo Bécquer)