Querida hija

Querida hija,  ser joven no es fácil…a veces poseer tu belleza te creará  conflictos, enemistades y cortapisas, fruto de los celos. Sobre todo entre mujeres…pero tendrás que saber enfrentarlos.

Has visto que la amistad es amplia, y que tus verdaderos amigos y amigas han estado a tu lado en todos los momentos duros. Esos son los que cuentan. Me siento muy orgullosa de cómo te han cuidado y cómo te aprecian y te valoran. Quizás ni tú lo sabías…lo querida que eres, cúanto te admiran. No podía ser menos, porque si tus ojos son grandes, claros y profundos, más bello y profundo es tu corazón, que entrega siempre mucho más de lo que recibe.

No te preocupes por las crítitcas, siempre van a estar ahí, no tenerlas sería ser ignorada y eso no te ocurrirá jamás por multiples razones…

Querida hija, nunca pensé que serías tan fuerte, tan sabia y tan luchadora, nunca imaginé que detrás de tu blanca fragilidad de muchacha se escondía una fortaleza tan inmensa…me has dejado sin palabras…

Este camino de aprendizaje en la vida no lo haces sola, ya lo has visto. Tienes a toda una familia a tu lado,  formada por nosotros, los más íntimos, los familiares y también por  buenos amigos y amigas, tuyos y míos, nuestros. Nuestra gran familia, atípica, pero fuerte y unida como nunca.

No te preocupes hija, la juventud es aprendizaje y mientras tu familia esté aquí, y mientras yo este viva…mi mano estará siempre junto a la tuya, para levantarte, protegerte, echarte la bronca,  acompañarte, enfadarme y esas mil cosas que hacemos  las madres y los padres. Tú sigue aprendiendo…que yo estoy, estamos,  aquí, aquí y siempre, siempre, aquí. Pase lo que pase. Mi niña…

9 pensamientos en “Querida hija

  1. Tienes una hija valiente y preciosa, (tiene a quién parecerse). Es importante que nuestros hijos entiendan que por encima de todo está el amor que sentimos por ellos, que siempre vamos a estar ahí y que nunca les vamos a fallar. Pase lo que pase y necesiten lo que necesiten.
    Mil besos para las dos.

  2. Gracias, Lirio. Quizás nosotros sabemos eso porque es lo que aprendimos de nuestras madres y padres. A ser madre también se aprende…Nosotras tuvimos grandes ejemplos. Afortunadamente.
    Un abrazo.

  3. A tu niña:
    La vida solo pide paciencia, y tú dásela. Siempre le decía a mi madre que me gustaría ser tan atenta, cuidadosa y tranquila como ella y siempre respondía que todo eso lo va dando el tiempo. Estoy convencida que tenía razón y mira que por el camino me he llevado de todo por mi forma impulsiva y nada paciente. Pero ahora, te puedo decir con convinción que és así. Me siento una persona muy querida por los de mi alrededor y por los de más allá. Se me cae el culete a cachos cuando me llamáis tita y sé que formo parte de ti. Aquí estamos y estaremos siempre. Besitos

  4. Desearía tener tu sensibilidad para decirle este texto completo a mi hija Alejandra, pero ya ves, los hombres no sabemos de esto, lo sentimos pero no lo expresamos. Lástima.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s