CONVIVENCIA

Busco todas las oportunidades posibles para reunir a la familia, sea como sea, a pesar de los inconvenientes que lleva consigo la convivencia de personas de distinta edad, con los choques culturales y generacionales que ello implica, aun siendo familia. Me gusta y no ignoro que los choques pueden existir  y de hecho existen, pero son necesarios. Creo que vivimos en el más obsesivo individualismo: nuestro portátil, nuestro smart, nuestro libro, y nuestra red social, pero eso sí…para relacionarme a distancia, en el momento que queramos y sin los inconvenientes del roce piel a piel. Después resulta que en cuanto se juntan cuatro personas conviviendo, y ya no digo cuatro, tres dos, en cuanto invadimos el metro cuadrado del “otro” y el “otro” invade nuestro metro cuadrado…ufff….. surgen los roces. Pues no, creo que hay que “rozarse” para lo bueno y para lo malo. Hay que reunirse, estorbarse, hablar, reirse, reñir, amarse, cantar, pasear, bañarse,  discutir, comer, JUNTOS, y especialmente si se trata de una familia, si durante el invierno la convivencia se hace más difícil, y si los problemas alejan a unos de otros, hasta el punto de poder vivir bajo el mismo techo sin saber realmente qué sienten o piensan tus hijos,o tu pareja, por ejemplo.

Procuro buscar los momentos de reunión. A pesar de que el espacio no sea lo grande que se pudiera desear, a pesar de compartir hasta lo más íntimo. Pero en mí quedan los buenos momentos, el piel con piel con tu familia y todo lo que ello conlleva: “CONVIVIR” , sin un teléfono, o una pantalla de por medio. A veces, se nos olvida que la vida está aquí, sobre el suelo. Benditas vacaciones en familia todos juntos de verdad. Han sido fantásticas.

Un árbol en el corazón

Me han dicho muchas veces que soy positiva, las mismas que me han dicho que soy muy dramática. No sé cómo se puede ser positiva y dramática, imagino que de la misma forma que existe la salsa agridulce. Hoy leí una frase de Luther King que quizás resuma mi filosofía de la vida:

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo hoy, todavía plantaría un árbol.”  (Martin Luther King)

Haría lo mismo que él, porque ya lo he hecho, cuando he creído que el mundo se desmoronaba bajo mis pies. Pero quizás lo que tienda a equívoco es creer que sabiendo que el mundo se acaba, plantes el árbol con una alegría estúpida fruto de la ignorancia. No es así. Los que nos empeñamos en seguir plantando árboles a pesar de todo…los  plantamos conscientes de la realidad, pero siempre con esperanza, que es lo que  nos da fuerza para vivir, y transmite alegría a los demás.

Horror

Qué se puede escribir en un día como hoy si no es del horror que nos invade a todos. Ante un hecho de tales dimensiones como el ocurrido en Noruega, en mi caso al menos, no puedo escribir sobre otra cosa porque no logro dejar de pensar en las víctimas y en sus familias… Sobran las palabras y faltan reflexiones sobre qué nos pasa a los europeos con esa vuelta alarmante hacia la ultraderecha …y qué es lo que nos creemos con tanta prepotencia blanca y tanta obsesión de ” limpieza”  que nos retrotrae a las peores páginas de nuestra historia…Estoy horrorizada.

Familia

Tres jóvenes de mi familia  se van a pescar en una noche de luna. Otra joven hace sudokus y escucha música. Alguien más lee en el sofá mientras el mar brilla muy cerca desde la ventana. Miro alrededor a la vez que mis manos trocean tomates jugosos para un gazpacho. Desde abajo, la música y el murmullo de las voces y las risas juveniles se cuela por los balcones abiertos. Siento una inmensa felicidad en el corazón. Es el poder de las cosas más simples…

Carmen

Felicidades madre, tu nombre, poesía, sabe a brisa de mar, y huele como tú, salerosa  y tierna. Más cerca o más lejos, estamos todos contigo. Felicidades por cumplir años a nuestro lado y tener este bello nombre melodioso que para mí significa también “madre”:  Te quiero, Carmen.

Conquista

Hay un dicho español muy antiguo que habla sobre la conquista de los hombres a través del estómago. Los tiempos han cambiado desde luego… creo que ahora nos conquistamos mutuamente, pero en mi caso… tengo un cocinero tan impresionante que no se cómo acabarán mis vacaciones .Me tiene  más que reconquistada…mmmm….