El bugatti verde

Las obras de arte trabajadas con los niños dan mucho juego. Además del aspecto puramente plástico, averiguas muchas cosas acerca de lo que saben, intuyen, sueñan, piensan, o sienten. Comparto aquí un ejemplo de la información que recogí de los niños de cinco años antes de hacerles dibujar bajo la inspiración del Autorretrato en el bugatti verde de Tamara Lempicka. ( 1925)

 

 

 

Es extranjera.

Es rica.

Tiene sueño.

Tiene una cita.

Una cita médica.

No, es una cita con un “señor de corbata.”

Tiene fiebre.

Se llama Dolores,

No, no, se llama Karina, porque es extranjera.

Se va de viaje a Italia.

Lleva detrás a los niños.

No, va a ver al señor de la corbata y se toman un whisky.

O un té.

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