Teorías de maestro

Hace días, los peques de la escuela sacaron en procesión la cunita de juguete con un muñeco dentro. Entonces recordamos a nuestro antiguo compañero, Antonio, y su teoría sobre  las procesiones infantiles:

“Cuando los niños de Infantil dan la vuelta a los cubos de jugar con la arena, tocan sobre ellos con las palas a modo de tambor, andan en fila india, y sacan a un muñeco o a un objeto en procesión…preparaos, va a llover a cántaros.”

Ese lunes, después de la procesión ” de cuna” fuimos testigos: Llovió a  mares durante todo el fin de semana. El que pueda que no se pierda la comprobación, porque no falla…

Noticias

Ayer, entre otras noticias internacionales, supe que había caído una bomba en el centro de Nairobi.  Me preocupaba el asunto por cuestiones personales, y esperé en vano a que contaran lo ocurrido en alguno de los telediarios más populares, pero no hubo ni rastro.Menos mal que siempre nos queda la red . ” Eso pasa porque como  en África muere tanta gente, para qué esa noticia”  me  dijo mi hijo de trece años. Me quedé helada con su comentario. Por lo visto, es imposible condensar en un telediario todas las bombas del mundo… qué tristeza.

Sin cálculo y sin medida

Intento comprender, quizás incluso admire, a las personas que pueden preparar su mente para calcular. Mi madre me decía que estudiara las asignaturas según el tiempo: si tienes más tiempo estudia para un sobresaliente, si tienes menos, para notable o bien, o suficiente. Yo le decía que no sabía hacerlo. Nunca he sabido medir nada. Y así para todos  los asuntos de la vida, especialmente los que tienen que ver con los sentimientos.

Amar sólo se ama de una forma: sin medida, sin cálculo, sin mirar las consecuencias, y asumiendo todos los riesgos.

Sí, es cierto, es más complicado, más difícil, se sufre más. Pero si alguien no ha amado nunca así, lo siento. Yo no me arrepiento.

Porque lo  demás no se llama amor. Se llamará de otra forma.

Rescatadas

Eran buenas chicas y como tantas, se aburrían en una tarde de domingo y en la plenitud de su juventud. Allí estaban, un grupo de jóvenes cara a cara en un café, dejando las horas pasar. Decidieron “mensajearse”, allí mismo, rodilla con rodilla. Y entonces empezó lo bueno. Ya la tarde parecía otra cosa. Leerse animaba el asunto. La conversación no podía ser muy profunda, pero eso tampoco importaba demasiado. Había comunicación.¿No era eso lo importante? Menos mal que tenían un “móvil” para rescatarlas del tedio. ¡Qué tarde tan fantástica!  

La memoria enterrada

Uno de mis tíos hablaba con Franco a través de los espejos. Enterraba las botellas de whisky en el jardín, y coleccionaba las páginas más calientes de los “interviús”. Pensaba que las mujeres eran inferiores a los hombres, y que los negros eran inferiores a cualquier blanco. Solucionaba los problemas a gritos, se proclamaba germanófilo y se jactaba de ser un caballero español.

Miro hacia atrás en el baúl de los recuerdos. La memoria se ha enterrado en el jardín. Hablamos con fantasmas a través de los espejos. Coleccionamos deudas por fantasías, y consideramos a los inmigrantes y a los diferentes a nosotros mismos, inferiores.

Sí, al final tendré que comulgar con ruedas de molino, decir que somos modernos, que los tiempos han cambiado, que sólo es una crisis económica y que las ideologías no existen.

Brujería

Acumularon experiencia en una bolsa que tenía un agujero, el del rencor. La mitad se fue perdiendo por el camino, y lo que quedó se pudrió en el fondo, mezclado entre los nobles sentimientos. Es así como se transformaron en brujas y en ogros. Dispuestos a atacar en cualquier momento. Ávidos por soltar el veneno de sus lenguas, satisfechos con el malestar y la tristeza de los demás.

Abundan por las calles, las escuelas, los bares, las plazas. Abundan, tristemente entre la falsa amistad, entre los juegos oscuros. Y hay que refugiarse , rodearse de aquellos corazones en los que encuentras belleza, serenidad y  confianza. Las hadas y hados, que aún quedan. Seres imperfectos, pero con nobleza en el corazón.