Dos rombos

Cuando salían los dos rombos, mi abuela me mandaba a dormir. Dos rombos en mi niñez, señalaban en la pantalla de la televisión que el contenido era exclusivamente para adultos. En mis fantasías, el contenido para adultos sólo podía ser algo de ” miedo” y me iba a la cama pensando en cosas terroríficas que seguramente era lo que estaban viendo los mayores.

Ahora puedo disfrutar plenamente de los dos rombos. Ahora que ya no los hay. Pero he hecho un descubrimiento: Mis fantasías infantiles no iban descaminadas.  Muchas noches tengo pesadillas, y ahora sé que, entre otras razónes, es porque  porque veo el telediario de última hora antes de dormir. Cuando me despierto,  me repito y me repiten que no hay nada por lo que preocuparse, que son pesadillas, pero después me rebelo ante mis propias mentiras piadosas. He decidido cambiarles el nombre:  “realidillas”. Pedazos de realidades verdaderas y rotundas que se cuelan en los sueños. Y seguiremos  buscando respuestas, inexorablemente, al contenido de los dos rombos ya inexistentes, pero más grandes que nunca. .

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s