El lenguaje de los pájaros. Fariduddin Attar

“Los pájaros del mundo entero se reunieron para buscar a su rey, el Simurgh, que se hallaba perdido desde hacía muchos años. Nadie sabía donde vivía, salvo un pájaro muy viejo. Pero él no podía encontrarlo solo pues el camino estaba plagado de trampas. Deben ir todos. El Simurgh vive, en efecto, en el Qaf, una cadena de montañas que rodea la tierra, para llegar a la cual hay que atravesar cortinas de fuego, nadar en furiosos torrentes, luchar con ejércitos de feroces dragones.

Partirán a miles, pero durante el viaje, que durará años, la mayoría morirá. Sólo treinta pájaros , ( si morg, en persa) los más sabios, alcanzarán, después de muchas dificultades, la corte del Simurh en las montañas del Qaf. Allí, deslumbrados, descubren miles de soles, de lunas y estrellas. Y en el reflejo de cada uno de estos astros ellos se ven y ven al Simurgh. hasta que finalmente comprenden que ellos son el Simurgh y que el Simurgh es ellos, que constituyen uno solo y único ser. Y que su rey, el dios que habían ido a buscar tan lejos, habitaba en ellos…”

(El Lenguaje de los pájaros. Fariduddin Attar, poéta místico persa.)

Murallas

” Religión y moral son los medios más seguros para no encontrar jamás a Dios. Mandamientos y prohibiciones dijo, son altas murallas que se levantan para alcanzar el cielo, pero cuanto más altas se alzan más se encoge el cielo, y pronto no se ve más que un cuadrado azul miserable, que no tiene nada de cielo, que sólo es un cuadrado azul. ” ( De parte de la Princesa Muerta. Kenize Murad.)

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Despedidas y reflexiones

Me decía una amiga que no podemos evitar amar para evitar sufrir. Esto no sólo vale para las personas, sino también para los animales. Los que amamos a estos seres hermanos, no podemos evitar sufrir por ellos. Llevo una larga lista de pérdidas que no por ello amortiguan el dolor de la última vez que ocurre. Como me pasa con las personas, necesito tiempo y ritos, acciones y pasos que me ayuden en el camino de la despedida. He leído que los ritos, y la lentitud ante momentos de dolor, son los cojines mullidos que amortiguan los golpes. Eso me ayuda a entender.He encontrado un video que me sirve de homenaje a nuestro amigo perido, J.Aunque no soy vegetariana, hace pensar.

Los gatos de Estambul

Vimos a aquel hombre arrastrarse por el suelo e intentar pasar el cuerpo por debajo de la reja de un parque. No sabíamos lo que hacía hasta que estuvimos a su altura, y entonces pudimos observar la delicadeza con la que ese hombrachón acariciaba un gatito que  dormitaba bajo un arbusto. Todo habría sido una observación puntual, si no es porque a la mañana siguiente vimos bajar a la vecina de un edificio de enfrente, con un platito de comida y otro de agua  que repartió entre otra pequeña banda de gatitos callejeros que deambulaban bajo el sol. En ese momento comencé a pensar que los habitantes de Estambul sorprendían con su sensibilidad hacia esos felinos que se pasean por las calles. En otro barrio céntrico seguimos viendo lo mismo: al borde de una ventana, una señora tenía atados dos cuencos con comida y agua para los gatitos de la calle. Estambul está lleno de gatos y no vi a nadie apartarlos de mal forma, sino todo lo contrario. Después leí que los niños de esa cultura no tienen afición por matar pájaros, destruir nidos, o maltratar a los animales, contradiciendo ese comentario que alguien me dijo un día, para mi espanto, de que eran: “cosas propias de la infancia.” No puedo comprender la sensibilidadque he observado en ese pueblo  hacia los animales en contradicción con otros asuntos. Pero creo que en todas partes se hace obligado reflexionar y aprender…

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Mi querido gato, Versacce, al que nunca olvidaremos…

EL MUSEO DE LA INOCENCIA EXISTE…

Comparto  aquí mis impresiones sobre el último libro que he leído y mi último viaje relacionado con él. Pertenecen ,en realidad, a la página del club de lectura, pero las dejo  aquí, como siempre hago con los libros que me impactan especialmente, por alguna razón.

El museo de la Inocencia. Orhan Pamuk

El museo de la Inocencia es una historia de amor imposible entre un adinerado empresario de Estambul y una chica de un barrio muy humilde. Como todo amor imposible contiene obsesión, pasión, dudas, y emociones encontradas. Pero todo, poco a poco se ve envuelto para el protagonista, Kemal, en una obsesión enfermiza por recuperar el amor perdido. En este camino, deja a su novia encantadora y guapa para perseguir el amor de la joven Fusun y  adentrarse en el mundo de las clases más humildes para  descubrir en ellas los diminutos aspectos de la vida, aquellos que no se perciben normalmente. Cambia las mansiones del Bósforo por una casita en un barrio pobre, a la que acude diariamente para convivir con su amada ( casada ya con otro hombre) y sus padres, que son parientes lejanos suyos. Los detalles de la vida diaria se van haciendo protagonistas de la novela y van ocupando terreno para acercar al protagonista a su amada Fusun. Cada cosa que ella usa o toca, Kemal, si puede,  la guarda con intenso fetichismo, para saborearla después en soledad, y allí caben en su colección, desde las colillas que ella apaga con un leve roce de carmín, hasta las horquillas, pendientes, ceniceros etc, etc. Todo lo que toca su amada, contiene su esencia y por lo tanto es parte de ella y puede gozarla en soledad, ya que a ella no puede poseerla. Según mi opinión,todo es  pura cobardía. Es una historia de amor cobarde, donde el protagonista prefiere morir de amor, poco a poco, a enfrentarse a una situación difícil y luchar por su amada.

A través de toda la obra, va trascendiendo el entramado social y político de la Estambul de los setenta y ochenta, en especial, la situación de las mujeres de aquella época: Las ansias de occidentalización, las contradicciones de una sociedad que se movía y se mueve entre valores enfrentados.  Con los objetos que Kemal recoge, construye al final un museo en la humilde casa de su amada y…. ahí viene la sorpresa : EL MUSEO DE LA INOCENCIA EXISTE, y en estos momentos, no deja de ser una expresión más de las contradicciones y las luchas por las que está pasando este país.

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Al lado de la casa de color violeta, al fondo y en color granáte, la casa de Fusun. El Museo de la Inocencia.

Orhan Pamuk ha logrado mezclar la realidad y la fantasía y por primera vez, nos ha hecho a los lectores entrar en el mundo sensorial de una novela. Puedes ir a Estambul y entrar en la casita museo de Fusun. Observar todos los objetos recogidos por el amante, saborear cada capítulo ” tocándolo”.

He tenido la fortuna de visitar Estambul, y he buscado el museo. Localizamos el barrio y la calle de Cukurcuma. Su melancolía, su tristeza y toda la historia de amor, podían revivirse en el barrio y en la casa museo. Sólo hace falta imaginación para sumergirse en la novela y disfrutar… y ha sido un enorme placer. Os dejo las imágenes.