Querida R

Querida R :

No he dejado de pensar en ti durante todos estos días, tras tu marcha. En mis sueños, o no sueños, he visto a mi abuela con los brazos abiertos, recibiéndote en algún lugar inimaginable, donde haya algo parecido a una mesa camilla como la vuestra, llena de calor, y donde tantas tardes zarandeabais el mundo que os rodeaba. Puedo soñar con vosotras tras las sábanas blancas que doblábamos, turnándonos, para buscar el hueco en el que escaparme, y meterme debajo, aspirando  el aroma del jabón y del sol de la terraza. Puedo ver a mis tíás alrededor, una como un duende prisionero de la soledad, otra majestuosa y serena, con su mirada azul turquesa. Entre todas vosotras, yo, pintando, interminablemente, casas con caminos, árboles, y bosques, sentada en la mesa camilla. Escuchando. Sigo aquí, y he cambiado mis pinturas por las letras. Vosotros ya no estais, no allí, en la amplia sala con terraza de macetas y sábanas al sol. Pero sí  en algún lugar desde el  que aún os escucho y os siento, desde aquí, desde mi ventana. Es el mismo sol. Os siento ya  a todas, de nuevo, juntas para siempre.

helllo to edward hopper

Hello to Edward Hopper. Anna Kharina

2 pensamientos en “Querida R

  1. ¡Qué alegría! Sí, voy a retomar las buenas costumbres, escribir y leer más a los amigos. Un abrazo Raúl.

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