En defensa de mi teléfono…

Lo comprendo, que estoy hiperconectada y recibo la crítica y la acepto. Pero también tengo que decir que todo tiene sus porqués. No puedo acceder a mi ordenador, salvo en momentos contados, y  no puedo rabajar con personas de diferentes países y lugares, como lo hago ahora, si no es a través del teléfono, al que reconozco que siempre he tenido apego, por otras causas, que creo que a estas alturas, son obvias. Pero es que el mundo en el que  trabajo en mis proyectos es muy grande… y yo no puedo moverme de mi ciudad, ni viajar. Todos los hilos que muevo son desde el teléfono, todas mis actividades son a través de comunicación  teléfonica, ya sea en conversación, correo, o mensajes. Shirley

El teléfono es mi herramienta de trabajo en todos los aspectos, desde allí manejo mis blogs, abro los correos, me conmunico con los padres de mi aula, con los colaboradores de mi proyecto. Accedo a las redes, que son mi fuente de promoción cultural. Es el punto de conexión fundamental con mis hijos y mi familia, pero aparte, solo hay que pensar … ¿Alguien piensa que puedo llevar hacia adelante varios proyectos literarios desde mi sillón sin conectarme a las personas con las que trabajo? Mi teléfono es una  herramienta de trabajo. Mucho más que el ordenador. De entre las personas con las que trabajo en los proyectos literarios,  mi compañera de proyecto principal vive entre Madrid y Cáceres, mi marido trabaja asiduamente fuera de España, mis hijos están fuera, mi editor médico en la otra punta del mapa y  las familias de mi proyecto de diabetes repartidas por distitntos puntos del mundo. Parece fácil… pero no lo es.  Entiendo que estoy hiperconectada, pero no sé cómo trabajar a distancia sin él. No juego a los gamusinos. Trabajo.

 

 

La máquina empática: diabetes

¿De verdad no hay dinero en Extremadura para enfermeros escolares en los casos más graves? ¿De verdad que se puede consentir que los padres de los niños con diabetes tipo uno, sufran de esta manera? ¿Tengo que sentir  a unos  padres de nuestro proyecto sufrir como  están sufriendo? Su dolor es nuestro dolor,y no puedo soportarlo.
Me encantaría tener una máquina… la máquina de experimentar un hijo con diabetes.
Pasen y vean. Montan a su hijo o hija en la máquina de experimentar y lo miren con antención: cuando tenga varias hipoglucemias, cuando vea que se le deamaya su hijo , ese al que ama tanto, entre las manos y pierda el sentido… cuando convulsione y no sea capaz de remontarlo a la vida consciente…  cuando se cague de miedo porque puede ser que no vuelva en sí, porque no sabe si va a quedar con lesiones… cuando  experimenten ustedes señores y señoras del poder  lo que se siente. ¿ Cambiarán de opinión? ¿ Nos escucharán? ¿ Tenemos que llevar esta experiencia a la algún lado? ¿ QUIEREN MÁS DETALLES? ¿ A dónde narices hay que llevar nuestro testimonio???? Mientras el pais se debate con banderas nosotros seguimos nuestra propia batalla. Vergüenza siento  y de la grande. ESCUCHÉN DE UNA VEZ: NECESITAMOS ENFERMEROS ESCOLARES PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS CON DIABETES ESCOLARIZADOS.
FAMIIA