Archivos del Rincón de Escritura

Domingo 6 de febrero 2011
 

En la estación de trenes, se multiplican los movimientos de la gente al anuncio de la llegada y salida de los trenes por el altavoz.

El profesor, que nunca tiene prisa,  espera la llegada de su tren sentado, mirando a la gente como si fuera una fotografía en color sepia.

La luz de una farola  del andén, atraviesa su rostro haciéndolo casi transparente.

La tristeza que siente es una especie de locuacidad meditabunda. De repente, nota ese olor humano y pegajoso, que sopla como una brisa espesa que impide respirar, percibiendo en su cuerpo un escalofrío. Ve un individuo, alto, vestido de negro y aspecto fúnebre. Lleva en la mano un paraguas que mece al son de una musiquilla repetitiva y discordante que sale de su transistor.

El hombre se acerca tarareando a una joven pareja que afanada en sus arrumacos, lo ignora.

Afuera el viento golpea sin piedad las lamas de las persianas de los establecimientos, mientras los mástiles de las farolas se tambalean haciendo de su luminosidad espectros fantasmagóricos. El tren, como siempre, llega puntual a su cita con los viajeros, el ruido de los raíles en pleno movimiento ahoga un grito de agonía y desesperación. De nuevo el tren desaparece raudo devolviendo la calma a la estación

El profesor mira  con ansiedad hacia el lugar donde se encuentra  la pareja de jóvenes. Nunca, hasta ese momento, había tenido la intrusión que se  desliza bajo la piel y  hiela hasta el tuétano ante lo que sus ojos estaban viendo. A sus labios acuden palabras en tropel que en esos momentos no pueden ser coherentes, porque la ansiedad de decirlo todo se anticipaba negativamente a su voluntad.

Se acerca despacio y acaricia levemente la frente  de la chica que yace en el suelo. Con paso inseguro va hacia al hombre de aspecto funerario, que mira,  con ojos  de búho, cómo las gentes corren despavoridas ante el desagradable incidente.

Una vez  frente al hombre de negro reparó, que su cuerpo era lánguido y que las pupilas de sus ojos  se ensanchaban hasta los bordes cubriéndolos de color oscuro hasta  parecer un ser monstruoso, mientras se deleitaba mirando el cuerpo  inerte de la chica.

El profesor aprovecha su estado de locura y le pide  con dulzura, de hombre tranquilo al que no le importa nada de lo sucedido, que le enseñe su magnífico paraguas. El hombre enajenado, creyéndose  infalible y poseedor de la fuerza que da el no saberse descubierto, alarga su mano huesuda despectivamente y le da el paraguas con sonrisa triunfadora al despistado profesor. Ya en su mano, el profesor hace un movimiento distraído pero certero  al resorte mecánico del paraguas. Automáticamente, aparece un estilete en la punta que clava con saña  en el estomago del homicida. Mientras, masculla  a su oído:

– Ahora  nunca sabrá que yo era su padre.

Y deja caer el cuerpo suavemente, como es él, sigiloso a las vías  justamente cuando el expreso silbaba su entrada en la estación.

Aquel día, el profesor caminó hacia su casa con la mirada perdida. La noche  ya  no le sacudía con la zozobra de las soledades en cada esquina. Y dejó de oír  los tumultos sordos de los fantasmas que  habitaban en él cuando el estilete del bastón, se clavó de lleno en su cansado corazón.

Un grupo de gatos  desde un resbaladizo tejado lanzaban maullidos a la luna que desde ese momento había dejado de alumbrarlos.

TERESA SANCHEZ ROMERO

Ese día, al atardecer, el cielo se puso de color herrumbroso. Un profesor sale de la facultad después de  impartir sus clases, con aspecto cansado, lento, con una lentitud casi exultante para los peatones que por la ancha avenida se atropellan en su huida hacia la nada. En este carrusel de prisas otros corren con urgencia para coger el metro que los devuelva a sus hogares después de un largo día absurdo y lleno de dificultades.

 
Martes 12 de Mayo
Ríncón de Escritura : “MADRE”( Poema de Alicia para el día de la madre)
 
 
Domingo 21 de febrero:  Un nuevo relato estremecedor  de nuestra Dama del Misterio: 
LA SOMBRA
Subo con desgana las escalinatas de granito. Abro la verja de hierro que guarda una bandeja repleta de olores y colores que es un jardín hermoso. Los setos perfectamente recortados, las azaleas junto con las begonias y geranios crecen exuberantes de belleza.
Me siento en un banco de piedra a la sombra protectora de un almendro en flor y contemplo desde este privilegiado lugar la belleza que la naturaleza generosamente me brinda.
Espero la llegada de mi esposo, parece hacerse tarde para comer. Una llamada de teléfono me hace salir de mi ensoñación. La voz de mi marido al otro lado del teléfono me anuncia que no llegaría a tiempo puesto que un compromiso ineludible le impedía estar con nosotros. Cuelgo desilusionada el auricular cuando me parece ver una sombra casi etérea que asoma por la ventana. Es un solo instante, pero aprecio la figura de una mujer vestida de negro que me mira fijamente. Un frío helador corre por mis venas y mi corazón se desboca.
Mientras, el perro que antes dormitaba a mis pies ahora ladra con una ferocidad inusitada hacia la ventana del primer piso.
A lo lejos, mis hijas con sus risas me hacen reaccionar. Más tarde, corriendo hacia mí me obsequian con una cestita repleta de moras silvestres para que les haga un rico pastel.
Todas se sientan a mi alrededor. Isabel y Beatriz, las mellizas y Amalia, la pequeña.Y de nuevo con algarabía me cuentan las aventuras que han vivido en su excursión matutina.
Una vez en el comedor, de nuevo me alegran con su inocencia y hacen que el almuerzo sea más ameno olvidándome por unos momentos de lo que me había sucedido al mirar la ventana.
A partir de ese momento, solo ansío el ruido del motor del coche de mi marido, pero no llega y en la soledad de la cocina, mientras recojo los platos, oigo unos pasos lentos pero firmes que vienen acompañados otra vez de brisa helada.
Pido a mis hijas salir fuera de la casa con premura y allí esperamos la llegada de mi marido. Las niñas no entienden nada.
Teresa
 
 
 
 
 
 
Domingo 14 de Febrero

 
 
 
 
Lunes 28 de Diciembre : Teresa nos manda un poema de felicitación donde vierte sus sentimientos y su fe  con los mejores deseos para todos.

 
Lunes 21 de Diciembre

 
 
Lunes 7 de Diciembre.

 
 
 
 
 
 
lunes 30 de Noviembre :  Hacía tiempo que nuestro querido compañero y escritor,  Paco Montero, no nos hacía disfrutar de uno de sus delicados textos.  Esta semana estrenamos otro,  como siempre un texto sublime con sabor a otoño…Pájaros en la cabeza

  
  
Miércoles 26 de agosto  Comparto hoy aquí una entrevista que me han eviado por correo. Es muy especial y  espero que la disfrutéis.Es real y podéis encontrarla facilmente en internet.
 

 Moussa: – No sé mi edad: ¡Nací en el desierto del Sahara, sin papeles…! Nací en un campamento nómada Tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier-1. Estoy soltero. Defiendo a los pastores Tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo.Víctor:- ¡Qué turbante tan hermoso…!Moussa: – Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

Víctor:- Es de un azul bellísimo…

Moussa: – A los Tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados….

Víctor:- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

Moussa:- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los Tuareg, es el color del mundo.

Víctor:- ¿Por qué?

Moussa: – Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

Víctor: – ¿Quiénes son los Tuareg?

Moussa: – Tuareg significa abandonados, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: “señores del desierto”, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (berebere), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

Víctor: – ¿Cuántos son?

Moussa: – Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece…. ‘¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!’, denunciaba una vez un sabio: Yo lucho por preservar este pueblo.

Víctor: – ¿A qué se dedican?

Moussa: – Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio….

Víctor: – ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

Moussa: – Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

Víctor: – ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

Moussa: – Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba…. Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre…. Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

Víctor: – ¿Sí? No parece muy estimulante….

Moussa: – Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas…. Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

Víctor: – Saber eso es valioso, sin duda….

Moussa: – Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

Víctor: – Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

Moussa: – Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

Víctor: – ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

Moussa: – Vi correr a la gente por el aeropuerto…. ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro….

Víctor: – Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…

Moussa: – Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté…. Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua…. y sentí ganas de llorar.

Víctor: – Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

Moussa: – ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…

Víctor: – ¿Tanto como eso?

Moussa: – Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos…. Yo tendría unos doce años, y mi madre murió…. ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

Víctor: – ¿Qué pasó con su familia? <> Moussa: – Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa…. Entendí: mi madre estaba ayudándome….

Víctor: – ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

Moussa: – De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo….

Víctor: – Y lo logró.

Moussa: – Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

Víctor: – ¡Un Tuareg en la universidad…!

Moussa: – Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella…. Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra…. Aquí, por la noche, miráis la tele.

Víctor: – Sí…. ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

Moussa: – Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa…. En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

Víctor: – Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

Moussa: – Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde….

Víctor: – Fascinante, desde luego….

Moussa: – Es un momento mágico…. Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor…. La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pitpit del hervor….

Víctor: – Qué paz….

Moussa: – Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo….

 

lunes 17 de Agosto
Hoy mi amiga Laura le ha escrito una carta a mi madre.No ha hecho un comentario, sino una carta entera para ella. Es una emoción enorme y un honor para mí publicar aquí esta carta por todo lo que significa , por quien la escribe y por a quien va dirigida. Y además por contar con una pluma tan  profunda y maravillosa como la suya. Con toda la emoción y mi agradecimiento por tantas y tantas cosas…
LA MADRE DE MI AMIGA ( LAURA CARRALERO RINO)
Carmen, es tan Buena como “el pan recién salido del horno” decía siempre mi padre, pura bondad, cálida y hogareña…
Me gustaba ir a su casa, esa casa hecha de retazos de muchas historias maravillosas, esa casa donde, cada cojín, cada pañito, cada esquina, había sido acariciado por las manos creativas de Carmen…
Siempre hacía sol en su casa…en cuanto entrabas por la puerta, sonreía hasta que se le oxidaran los pendientes y decía mi nombre como si anunciara a la reina de Saba, abriendo esos brazos donde parecía que todos los abrazos fueron inventados.
…y eras bienvenida a un paraíso de “hogaridad”..te miraba profundamente con esos ojos llenos de chispas y te preguntaba por tus pequeñas cosas , como si fueran las mas importantes del mundo, y se sentaba y te escuchaba con atención mientras redoblaba una toallita, o alisaba el mantel de hule, cuando respondía, con esa voz de arroyo cantarín, infinitamente positiva, te felicitaba grandiosamente por las más insignificantes de tus proezas, te animaba y alababa por tus pequeños triunfos y..ante todo… le quitaba importancia a cualquier cosa mala que te hubiera ocurrido….siempre con una sonrisa en la boca..y en todo su cuerpo.
Después te preguntaba si querías algo de comer, siempre tenia una gaseosa, o te ponía “unas rodajinas de chorizo”, o “unas aceituninas”…y , cuando ella las servia , desapareciendo y volviendo de la cocina cantando una copla… sabían a Gloria ..ponía tanta atención e intención en servirte un tentempié, en escucharte, en abrazarte..como si no hubiera nada mas importante en el mundo…porque ella me hacía realmente sentirme así: como una reina.
Me encantaba el olor de su casa, de Buena comida cocinada lentamente y con amor, habitada de maternidad, de un mosaico de colores y tactos , de una habitabilidad confortable y feliz ..de un “bueno..que mas da?!” ..de estar alli sentadas al brasero de picón, con su sonrisa galardonando la mesa Camilla. Carmen con su hombre, su siempre amado Jorge por bandera…y allí las horas podían pasar felices porque ese pequeño dicharacheo sin importancia tenia toda la sabiduría del mundo…y una dejaba su casa como si la hubieran rebozado de azúcar el alma…y me daba siempre pena irme, salirme de esos abrazos de bata de guata con música de copla…
Treinta anos han pasado (que se dice pronto) desde la primera vez que entre en su casa..y siempre guardo ese recuerdo entrañable de ella…
Treinta años y , yo…una adulta , en un país extranjero, llamé un noche de lluvia a mi amiga Pili, como siempre ,a l teléfono de toda la vida que sonaba como música de promesa de Amistad en mis oídos…y Carmen respondió el teléfono…”Carmen, soy Laura” y grito, desbocadamente, con toda su energía “Laura, mi niña, que tal estas?!”…y una tremenda bocanada de sol me inundó el alma y me hizo llorar de alegría…
…tan Buena como el pan..Realmente, tan Buena como el pan….ya lo decía mi padre…
Laura Carralero 
 
Lunes 10 de Agosto  
Hoy llegó a mis manos la carta que un enfermero le ha escrito al pequeño Ryan, muerto en desgraciadas circunstancias.  Soy maestra de la escuela pública  y los profesionales de la educación compartimos algunos de los problemas que aquí se exponen. Una responsabilidad inmensa , una indefensión total ante el sistema y una falta total  de respeto social ¡Ay del que cometa un error! Siento muchísimo lo ocurrido al niño, pero siento muchísimo también el dolor de esta enfermera como el de muchos maestros que un día cometieron un tristísimo error humano que les destrozó la vida para siempre. No quiero ni pensar por lo que está pasando esta chica. Mi solidaridad con ella, entre otras cosas, porque por circunstancias personales he pasado largas estancias de hospital en la planta de pediatría y sólo tengo palabras de emoción y agradecimiento para los médicos, enfermeras , auxiliares y todo el personal que ha atendido a mi familia durante años. Nunca podré expresar todo el cariño que nos han dado. Y eso contando con que soy una protestona por naturaleza. Mi cariño y mi solidaridad al personal de los hospitales, porque salvando excepciones, como en todas las profesiones,  suelen ser gente maravillosa y muy bien preparada. Ahí dejo la carta de este enfermero  que me envía una amiga por correo electrónico :
    .                                                                       
    CARTA A MARIA, LA ENFERMERA DE RYAN                                     
    Tengo cincuenta y ocho años y como tú soy enfermero del sistema público
    de  sanidad desde hace más de treinta.   ¡Animo compañera! Has tenido un error, como todos hemos cometido; lo   
    malo es que tú, que nosotros, no trabajamos con papeles, cosas, lo hacemos con personas y escogimos voluntariamente esta actividad  llevados de nuestro deseo de ayudar a los demás a mantener su salud, de luchar por mejorar las condiciones de vida o en último extremo por evitar el dolor. Y te equivocaste, ¡cómo es posible!, dicen algunos basándose precisamente en que como trabajamos con personas tenemos que extremar la atención y    el cuidado. Lo que nadie puede imaginar es cuánta atención y cuidado has tenido que poner cada uno de los días que has trabajado cuidando pacientes; cuántas veces has revisado lo que ibas a hacer; cuántas   carreras has tenido que dar para poder atender a tus pacientes por       falta  de compañer@s suficientes; cuántas veces has tenido que cambiar de     destino, siempre con la amenaza encubierta de la no renovación de  contrato, siempre esforzándote por hacerlo todo bien aunque superase lo  lógico, y a pesar de todo eso, cuántas caricias y ánimos has prodigado;  cuánto aprendizaje has ido acumulando a pie de cama  ¡¡¡HIPOCRITAS!!! Dicen que cometiste un error terrorífico. ES MENTIRA.  Tú  tuviste una equivocación, te equivocaste, desgraciadamente, y es seguro que nadie en esta historia está más destrozada que tú y la familia   afectada ¡¡EL ERROR TERRORIFICO LO COMETIERON Y LO COMETEN ELLOS!! los que han  llevado al deterioro de la sanidad pública, la de todos, y quieren  hundirla aún más para entregarla a manos del negocio privado.  Los que obviando, ellos sí, que trabajamos con personas, no han  aumentado   las plantillas a pesar de que la población ha crecido y mucho, a fin de abaratar costes.  Los que obviando, ellos sí, que la precariedad en el empleo es fuente   del  aumento de accidentes de todo tipo, vienen firmando contratos temporales    constantes a quienes se incorporan al mundo sanitario, a fin de evitar   que   se consoliden sus derechos, de que puedan decir no a órdenes carentes   de  rigor profesional (hoy a cardiología, mañana a trauma, anteayer en medicina interna), los que tratan la salud de los ciudadanos como si  estuvieran en una fábrica de tornillos, no en un hospital de todos,  para   todos y pagado por todos.   Los que obviando, ellos sí, que también son médic@s, enfermer@s, acatan  directrices de los dirigentes políticos contra la dignidad de unas   profesiones a las que deberían todo el respeto, contra la calidad de la  atención a la que todos tenemos derecho, dando órdenes, aceptando malos  materiales,asistiendo impasibles al desmantelamiento de los centros  públicos desde los diferentes puestos de responsabilidad, logrados a   dedo    y que mantienen con silencios cómplices y culpables.  Los que obviando, ellos sí, que no son, o deberían ser, sin  representantes de la enfermería, se llevan ahora las manos a la cabeza  espantados de cómo te han atacado, cuando no han sabido luchar ni    movilizar al colectivo en pos de unas condiciones dignas de trabajo y  de   contratación para ti y para miles como tú, sino que han permanecido en  un                                               ignominioso silencio cómplice, permitiéndolo todo, aceptando tus   cambios  constantes y los de otros miles de puesto de trabajo. Callando ante la  privatización de la sanidad de todos, y apareciendo sólo con fugaces  lavados de cara. Y todo eso, por qué, a cambio de qué. Seguro que ello sí    que lo saben. Lo más fácil es que ahora empiecen a organizar cursos   subvencionados con sustanciosos beneficios, sin que a la postre peleen  por           mejorar las condiciones de trabajo y la atención a los pacientes.    A TODOS ELLOS LES INVITO A QUE DIMITAN, y se vengan al bando de los   hombres y mujeres que consideramos que lo más importante son las   personas,    no el  de detentar puestos de poder o los beneficios a obtener en los  negocios    ya sean sucios o limpios.                                               
                                                                           
    ¡¡¡TODOS ELLOS SON LOS QUE HAN COMETIDO UN ERROR TERRORÍFICO Y         
    PLANIFICADO!!! No tú, María. Te repito, tú te equivocaste.             
    Tú, que probablemente fuiste la última persona en acariciar con ternura
    a   Ryan, antes de cerrar la incubadora.                                   
    ANIMO ENFERMERA MARIA.                                                 
                                                                           
    Juanjo Moreno                                                           
    Enfermero del Hospital Virgen de la Torre
Lunes 3 de agosto:  Volvemos a recuperar a una de nuestras escritoras favoritas del club de literatura:  
Un nuevo relato de misterio de nuestra Teresa Sánchez Romero:
 
El ordenador
Llevo más de tres años viuda y aún no consigo olvidarlo.
Entro en su despacho donde su tiempo transcurría cuando se encontraba en casa. Su biblioteca es tan extensa que no me atrevo a ojear ningún libro, todo tan ordenado que me da miedo encontrar algo entre sus amarillentas hojas.
Entro y salgo de la habitación  mil veces al día.
Mi hermana Melinda, tres años más joven que yo, viene de camino desde el norte  para ayudarme a recoger los enseres de mi marido en cajas  ya que yo no me atrevo a pesar del tiempo transcurrido. Su fuerte personalidad, aún después de muerto, sigue intimidándome.
Me siento ante el ordenador, últimamente su más íntimo amigo.  Tecleo con temor pero al mismo tiempo con una extraña curiosidad que me da el desasosiego.
Tiene una carpeta que nombra “asuntos personales” con una clave de acceso.
Pienso y tecleo los nombres de mis hijos, la fecha en la que nos casamos pero nada. En estos momentos llama a la puerta mi hermana Melinda que generosamente viene a ayudarme. Me da un abrazo impetuoso y pasamos al salón donde nos tomamos un oloroso café. Más tarde entramos en el despacho y mi hermana mira la estantería con curiosidad exagerada. Cogiendo un libro con tapas de piel lo abraza y me pide que se lo regale. Yo no le doy importancia al hecho de que quiera un libro.
Por la noche no puedo dormir. Me obsesiona no poder abrir los archivos personales de mi marido. Me levanto a media noche y voy de nuevo al despacho donde se me antoja puede haber algún misterio que mi marido guardaba con celo que yo estaba dispuesta a descifrar. Encendiendo de nuevo el ordenador  me vienen a la memoria mil cosas que en la soledad no me parecen gratas.  Tecleo por casualidad el nombre de mi hermana y  prodigiosamente  tengo ante mí los secretos mejor guardado de mi querido esposo.
Leo con estupor el correo que mantenía mi marido con mi hermana. Mi garganta se vuelve un estropajo reseco y las manos me tiemblan.
En mi caos mental no oigo abrir la puerta. Mi hermana entra con una fina media en las manos, se acerca a mí fingiendo cariño y poniéndome la media en el cuello aprieta sin piedad riendo con desenfreno.
Ya casi no puedo respirar y alargando la mano busco con ansiedad algo encima de la mesa. Solo encuentro el abrecartas y con una precisión que solo  da el pánico, se lo clavo en la pierna perforándole acertadamente la femoral.
La sangre inunda la alfombra que un día trajo mi marido de oriente en uno de sus viajes que hacia cada dos meses… y que el tenía en gran estima.
TERESA SANCHEZ ROMERO
JUEVES  9 DE JULIO   Hoy traigo a un clásico de este blog, nuestro querido compañero Paco. Tengo que decirle que por lo que me han comentado, ya tiene sus “fans” dentro de los amigos y amigas  que entran en este espacio. Así es que aquí va su texto. Como siempre, lleno de ternura y sensibilidad.
Historias sencillas, para gentes sencillas   (Paco Montero)
¡Llévame!¡Llévame! –decía la otra mañana una niña pequeña.
Mecía las palmas extendidas de sus manos intentando que una mariposa se
posara en ellas.
La mariposa, que revoloteaba entre unas florecillas de color malva,
borracha de colores, no le hizo caso. Siguió arriba y abajo, en un juego casi
infantil, como una niña o un niño que no sabe qué pastel o helado
escoger, dibujando extraños zigzags.
¡Vamos! –le gritó su madre que la esperaba al otro lado de la acera.
¡Mamá!, ¡es una mariposa! –gritó la niña.
Y se fue calle abajo señalando con el dedo hacia la verja donde la planta
había logrado escapar entre los barrotes de hierro.
Me paré un momento, para tratar de guardar esa imagen donde siempre quedan
los buenos recuerdos, las emociones sencillas.
Me acerqué después hasta el lugar donde había estado la niña. Allí seguía
la mariposa, retozando con el mismo placer entre los pequeños pétalos.
He cerrado los ojos y he tendido mis brazos y mis manos. Casi sin darme
cuenta las palabras han brotado de mis labios:
_¡Llévame!¡Llévame!
Paco.
 
 
VIERNES 3 DE JULIO   Normalmente publico los textos que me mandan los  amigos y amigas  de este blog los lunes de cada semana. Como se acercan las vacaciones y tengo varios en cola, los iré publicando un poco menos espaciados para que me de tiempo a ponerlos todos. Quiero mostrar mi mayor agradeciemiento a la gente que me está mandando textos. Cada vez son más amigos los que envían. Estoy emocionada y agradecida. Sólo espero que el blog os haga sentir bien en este espacio. Una vez más muchísimas gracias a todos estos amigos y amigas colaboradores. Este blog lo creé con el fin de interactuar, de que fuera vivo. Leéis y mandáis mucho, estoy muy , muy agradecida y no me cansaré de repetirlo. Para que podáis dejar comentarios, los textos que no sean de esa semana pasan a formar parte de la página ” Archivos del rincón de escritura ” ahí están con la fecha y el nombre del escritor. Iré mejorando en la organización. No entiendo mucho de estas cosas. Soy novata y os pido disculpas.  Y ahora… Con vosotros, una querida compañera,   una Dama del misterio : Teresa Sánchez  Romero. (Podéis dejar comentarios abajo)
EL AMIGO  (Teresa Sánchez Romero) 
En el invierno sombrío y cuando las nubes se ciernen agobiantes en el cielo, recibo una misiva. La abro con curiosidad y es de Rosauro, mi mejor amigo de la infancia que me invita a ir a su casa para pasar un fin de semana.
Me hace mucha ilusión pero en un instante me doy cuenta que mis obligaciones me impiden pasar ese fin de semana ocioso.
Decido llamarle por teléfono para comunicarle que es imposible acudir a la cita pero nadie lo descuelga. Vuelvo a insistir pero es inútil. Más tarde una llamada oportuna me cancela la cita de trabajo pendiente y me pongo en dirección a la casa de mi amigo.
Después de una hora de viaje, veo la casona  que se encuentra en lo alto de una colina de difícil acceso. La espesa niebla la hace casi invisible pareciendo fantasmagórica y me cuesta llegar hasta ella.
Aparco mi coche, un Land Rover viejo heredado de mi padre, cerca de la entrada de la casa. Toco el claxon pero nadie sale a recibirme por lo que subo las escalinatas de granito y empujo la enorme puerta principal que se abre con facilidad acompañada de un chirriante sonido.
El zaguán, a media luz y acristalado con bellas vidrieras esmaltadas en multicolor me sobrecoge. De repente, una voz de ultratumba pronuncia mi nombre desde una habitación del fondo. Abro la puerta de dos hojas y en aquella estancia, frente a la chimenea encendida, se encuentra Rosauro, pálido y extremadamente delgado, su aspecto era desolador, había cambiado tanto…
Me ofrece sentarme de una manera tan ceremoniosa que no me parece mi amigo. Lo miro y a sus ojos oscuros le rodean una aureola gris como si fuera un antifaz.
Después de servirme un te caliente que tenía dispuesto en una mesita auxiliar, empieza a narrar su frustrada vida desde que heredó aquella lúgubre mansión que le hizo experimentar fenómenos extraños y unas fiebres que le habían dejado postrado en una silla de ruedas.
Por el rabillo del ojo observo cómo una sombra atraviesa el pasillo y me deja helado. Pregunto sobrecogido pero Rosauro no contesta, sigue contando cómo su tío, un hombre rico y poderoso pensó en él como único heredero de todos sus bienes.
Al principio todo le pareció un golpe de buena suerte, esas casualidades que te solucionan la vida en un instante. Propiedades, dinero, tierras…parecía perfecto.
Pero cuando se hizo cargo de esa mansión empezó su tormento.
La vieja criada desconfiaba de él haciéndole la vida imposible por lo cual tuvo que despedirla. El jardinero, hombre tullido y de pocas palabras era el único que seguía en la casa.
Por las noches, en los largos pasillos, se oían conversaciones haciendo imposible dormir.
Y en medio del relato de su azarosa vida veo cómo una mujer joven y bella aparece tras las vidrieras. La miro asombrado y ella mantiene la mirada.
Rosauro se da cuenta y me dice que las personas que parecen convivir con él son espectros. Yo lo miro incrédulo y le pido que me explique cuando de pronto un terrible alarido hiela mis venas. Mi amigo se tapa los oídos con las  manos mientras sus ojos parecen salirse de las órbitas.
Empiezo a estar incómodo y decido salir cuanto antes de esa casa, me iría después de la cena.
Cuando estamos en los postres, la puerta del comedor se abre y la joven que antes vi tras las vidrieras va vestida con una bata blanca y una sonrisa serena. Me da las gracias por haber acompañado a mi amigo y me pide disculpas por los inconvenientes.
Me dice que tiene que llevarse a Rosauro para tomar la medicación y ponerle la inyección para descansar.
La vida de Rosauro fue un falso cálculo y su felicidad había durado muy poco.
No se conformó con la realidad de la vida.
TERESA
 
Lunes 29 de Junio ( RAQUEL PALOP ) Una de mis más queridas amigas de la infancia, alguien que es para mí como una hermana, vive en Inglaterra. Internet nos hace fácil la comunicación así es que yo la siento como si viviera al lado de mi casa. Esta amiga me ha enviado un poema de otra amiga suya para colgarlo en mi blog. Como siempre, toda expresión de amor o de pena en este caso, es para mí un gran honor. Así es que sólo espero que este humilde blog esté a la altura de su autora.  El poema se llama Pena  Negra  y la misma autora nos define el titulo al comienzo. (podéis dejar comentarios abajo)
PENA NEGRA. Segun el diccionario de la real academia de la lengua: pasar uno la pena negra: padecer afliccion grave fisica o moral.
A mi papi. PENA NEGRA
Ay Lola, que miedo tengo.
Miedo de morirme en llantos.
De que este luto me arrase
y no me de tiempo a contarlo,
que el Antonio se me ha ido
y traigo el alma en mil cachos.
Ay Lola, que pena tengo
penita negra de mis adentros
que ya no tengo sus manos,
que ya no siento su cuerpo
mudo de dolor y espanto.
!Ay Antonio de mi sangre!
Al Destino ‘malnacio’
yo te juro que lo mato.
Ay Lola, dame tu mano
que tengo mil nudos de llanto.
Ay niña, quedate un rato
que esto esta oscuro y le extraño.
                                  Raquel Palop
 
Lunes 22 de junio  ( CHONY CORTÉS) Hoy tenemos un texto de una amiga que se  estrena compartiendo sus escritos. Es un relato lleno de sensibilidad y humor ácido, y yo me siento muy orgullosa de que  se haya lanzado en mi blog. Enhorabuena para esta mujer valiente, y  buena amiga desde la infancia : Chony Cortés  Laso. ( podéis dejar abajo comentarios)
¡UF QUE DÍA! de  CNONY CORTÉS LASO
 
Suena el despertador y ya estás agotada,te levantas a oscuras porque no quieres que tu “macho man” se despierte,te pones a buscar las zapatillas a tientas y no las encuentras,total, que decides irte descalza  y en eso que te das con la pata de la cama en el dedo meñique y te vas echando pestes para el baño y con un dolor que apenas puedes caminar.
 
Antes de entrar en la ducha te miras en el espejo y piensas en lo que has perdido.Te echas un vistazo por delante y otro por detrás, y ahí empiezas a entender los comentarios que escuchabas de adolescente a las amigas de tu madre, cuando decían que tenían el culo como una patata,total, que te duchas,te das la cremita anticelulítica pensando en que todavía puede hacer algo,te vistes y por supuesto, te pones el maquillaje.Entonces te vuelves a mirar en el espejo y te dices: “todavía estoy divina”,porque si tú no te lo dices, tu maridito no te lo va a decir.
 
Llegas al trabajo y empieza la dura jornada con tu jefe/a que en la mayoría de los casos es un auténtico cabrón/a, e intentas lidiar con tus compañeros.
 
Sales de trabajar y piensas que te faltan algunas cosas en la nevera(porque eso sólo lo tenemos que pensar nosotras),y decides ir a comprar,de camino en el coche vas pensando si tienes la dichosa monedita para el carrito.
 
Llegas al super y cuando vas por la mitad del pasillo resulta que el carrito tiene una rueda mal y vas haciendo mil y una piruetas por los pasillos.
 
Por fin estás en casa,y en el salón ves a tu maridito dormidito en el sillón pues ha tenido una durísima jornada laboral.Te quedas mirandole fijamente y le ves roncando y con cierta tripita en cuarto creciente y te preguntas ¿dónde está el “sensapil” que te conquistó?
 
Colocas la compra y te pones a comer el cocido,y empiezas a dudar si te comes el bocadillo de morcilla,chorizo y tocino,ya que te viene a la mente la imagen que has visto por la mañana en el espejo.
 
Has recogido la cocina y te echas un ratito en el sillón cuando de repente suena el teléfono y una voz de las que ya conoces te dice:”Hola buenas tardes le llamo de la telefonía tal”…, le echas cuatro pestes y te quedas tan agusto.Te levantas del sillón pues te das cuenta que tienes que hacer la cena y ya de paso la comida para el día siguiente,en eso que te llama tu madre y claro, tienes que aguantar el tirón pues es muy absorbente y quiere dejar bien presente sus quejas,y con el teléfono entre la cabeza y el hombro intentas darle la vuelta a la tortilla de patatas, y detrás tienes a tu hijo preguntandote”¿Mamá que es un pedófilo?es que se lo he preguntado a papá y me ha dicho que no lo sabe y que te lo pregunte a tí”,!tierra tragame! será capullo.
 
A todo esto tu marido está en el garaje haciendo sus cosas,osea escaqueandose.
 
Por fin la tranquilidad y el silencio inundan tu casa.Tus niños duermen,les echas un vistazo y te vas a la cama.Piensas en como te duele aún el dedo meñique e intentas dormir.Acto seguido llega tu “macho man” y quiere guerra,ya estás casi dormida y él empieza a meterte mano ,no acariciarte sino a meterte mano,e intentas hacerte la dormida,pero tanto llega la mano al fondo  que ya no tienes más remedio que decirle que estás agotada.El te reprocha que siempre estás cansada y que nunca te apetece mientras se da la media vuelta.
 
Y COLORIN COLORADO ESTE DIA SE HA ACABADO.      Chony Cortés Laso
Lunes 15 de junio  (JOSÉ RINCÓN) El autor de nuestro texto de hoy nos manda  una historia conmovedora. Pronto podremos disfrutar de más  textos suyos  en su blog  que está a punto de caramelo.  Hoy:  Enfermos  de José Rincón.
                          Enfermos
Carta encontrada junto a un banco en las puertas de un hospital:
“Fue aquella tarde en la que te vi temblando sobre la cama del hospital, con el oxígeno puesto, la fiebre dueña de tu cuerpo, y te pregunté si te molestaba que encendiese la televisión un rato y no me contestaste; fue entonces cuando algo se apoderó de mí y supe que ya no podría olvidarte. Un mes de gestos, miradas furtivas, atenciones soterradas, palabras no dichas, y tú, paciente, flaco y con el pelo revuelto, cuidado por las manos privilegiadas de tu mujer, resignada a un desenlace que yo no podía admitir.
Y ahora estoy aquí, tiritando de amor en las puertas del hospital, atravesada por tu fría desnudez, contagiada y en fase irrecuperable.  Preguntando por teléfono por tu salud como si fuera alguien de tu familia.  Sosteniendo en mis manos el sobre con las cartas que te escribí la última semana, después de que, finalmente, me dedicaras una sonrisa la noche en la que te dije que mi padre había mejorado y que pronto le darían el alta. Esperando a que alguien venga a decirme qué debo hacer con las cartas, porque yo no puedo ni moverme, porque estoy como si me fuera a romper por dentro.  Cartas que se deshacen entre la lluvia y la nostalgia.  Porque, ahora, es a mí a quien le falta el aire”.
                   José Rincón.
 
Miercoles 3 de junio ( TERESA SANCHEZ)Nuestra compañera Maria Teresa nos trae un relato en el que juega con la aparición de unas palabras clave prefijadas de antemano – y que aparecen en negrita – para regalarnos un rato de misterio…
                                                         LA BODA
El reloj del vestíbulo tintineaba insistentemente marcando la hora. Eran las doce de la noche cuando Gabriela abre la puerta de su apartamento agotada después de un día largo de interminable trabajo. Para evadirse había decidido ir al cine de la esquina donde proyectaban una reposición de la película La Gran Evasión.
Nada más entrar se quitó sus altos tacones y, dejando su elegante abrigo beige de cachemir en el perchero, se dirigió hacia la consola y cogió de una bandeja un sobre rectangular con sus bordes de oro. Lo abrió con desgana y su corazón se agitó cuando leyó con estupor quiénes eran los contrayentes y protagonistas de la boda a la que había sido invitada. Carmina, su mejor amiga desde el parvulario, se casaba con Juan, el hombre del cual había estado su hermana Conchita perdidamente enamorada. Él era un abogado laborista de mucho éxito en la ciudad, muy arrogante y pretencioso que la verdad es que nunca le dio esperanza alguna pero su hermana siempre lo amó.
Gabriela, mirando fijamente la elegante cartulina y con un lenguaje impropio de ella soltó una vulgaridad. No podía ir a esa boda ni tampoco se lo diría a su hermana.
Para desconectar de todo lo que le había acontecido durante el día encendió la radio y mientras esta trasmitía una suave melodía se dio una ducha benefactora de agua caliente. Ésta resbalaba por su cuerpo y ella no dejaba de pensar en mil cosas, una de ellas su trabajo, no estaba en su mejor momento. Todo le parecía un auténtico caos.
El teléfono sonó en el dormitorio. Gabriela no lo oía debido a la lejanía del baño y éste insistía una y otra vez. Lo cogió con indolencia mientras envolvía su cuerpo en una suave toalla.
Al otro lado del hilo una voz angustiada le informaba que del laboratorio donde trabaja había sufrido un escape de radioactividad debido a unos experimentos con Torio de los cuales ella era coordinadora. Se requería su presencia en el laboratorio para protocolo de seguridad.
Nerviosa y sin control, pensando que aquel accidente era consecuencia de la grandiosa evolución de la ciencia, regresó al baño donde con el codo, tiró un bote de esmalte que descansaba en la repisa el cual cayó al suelo derramando todo su contenido sobre el blanco suelo de mármol haciendo una extraña figura abstracta.
No se vendría abajo, afrontaría todo con valentía…
De lo que sí estaba segura es que no iría a la boda de su amiga.
Mª Teresa Sánchez Romero
Viernes 29 de mayo ( PACO MONTERO )(Podéis ver nuestros poemas del taller de Ada en 2016 imaginada, que está en el blog roll de este blog.)
 Y ahora, un nuevo envío de nuestro querido compañero Paco Montero:
El cafetito de las ocho
Consciente de que el primer café de la mañana poco después de fichar a la hora de entrar al trabajo, y al que él bautizó “El cafetito de las ocho treinta”, estaba reservado a la élite de algunos Jefes, se aventuró el pasado lunes, después de más de treinta años trabajando como empleado público en La Administración, a transgredir dicha norma. Él nunca lo hubiera hecho, pero le apetecía probar. Para semejante aventura dedició tomarse el fin de semana. Debía pensarse muy bien la estrategia a tomar, pues una cosa así tenía que salir a la primera o la podía fastidiar para el resto de su vida laboral. Estaba claro que iría al mismo bar que sus jefes iban todas las mañanas. Para que le vieran, para que se dieran cuenta que él podía hacer aquello como los demás. ¿Por qué no? A las ocho y media de la mañana nunca había tomado el pulso a la calle en aquella nueva situación. Tan solo sabía de ella por el ir y venir de las personas que pasaban delante de su ventana, por el aroma a aire fresco de las compañeras que llegaban después que él, por alguna visita al Centro de Salud para hacerse algún análisis de sangre o por la peste a churros que sus jefes traían impregnados en sus ropas después de tomarse “el cafetito”. Sabía también que los más bajos en la escala profesional, y por supuesto en la nómina, a lo que podían aspirar como él, era conformarse con ese aroma a fritanga que tienen casi todas las churrerías. Llegó el lunes. Había decidido, después de dar muchas vueltas al tema y de haber discutido con su mujer, que le había regañado por seguir malos ejemplos, salir un poco después que sus jefes. Esperaría unos cinco o seis minutos, tiempo suficiente para que el camarero les hubiera puesto su consumición. Había imaginado la escena: Sus jefes en la barra, fumando sin parar, hablando de las mismas chorradas de siempre, de lo mal que funciona nuestra
Administración, de las comidas y cenas con los amigos el fin de semana, de los trajes y zapatos monísimos que se habían comprado o habían visto rebajados en El Corte Inglés, del partido de futbol, de lo gorda que se hapuesto fulanita… y él, con la cabeza muy alta, entrando sin mirarles, pasando de ellos, como si fuera la cosa más normal del mundo “Cerramos los lunes por descanso del personal. Disculpen las molestias”, ponía en un pequeño cartelito pegado en el cristal de la puerta del bar.
 Paco.
Miércoles 20 de mayo Estamos en la recta final de nuestro club de escritura de los miércoles. Hoy hemos leído nuestros cuentos y hemos presentado nuestros poemas visuales. Pero tengo que escribir algo muy especial que ha ocurrido hoy, antes de que la emoción se vaya de mis manos:
Alguien ha escrito un cuento especial para su nieta. Una niña que lleva el mismo nombre que la protagonista del cuento. Es un cuento maravilloso con una enseñanza final. Un cuento que habla de la  búsqueda de la felicidad. Si su lectura ha sido ya en sí una dramatización de primera fila. El contenido, las ilustraciones y la presentación del cuento, que ella ha encuadernado para regalárselo a la niña, no se quedan atrás. Creo que nos hemos quedado atónitos ante este maravilloso regalo que le va a hacer esta abuela a su nietecita. He ido incluso más allá, y he pensado en cuando esa niña se haga adulta y conserve ese cuento consigo como algo especial e inolvidable. Porque aunque ahora aprecie ese regalo, como niña que es, seguramente de adulta lo aprecie mucho más.
Esta vivencia de hoy forma parte de todas esas emociones que nos proporciona día a día el grupo de escritura. Hoy es un día de regalos.
Gracias Beatriz, por darnos el regalo de compartir contigo este fantástico cuento para tu nieta.    
Miércoles 13 de mayo:  ( PACO MONTERO)Hoy voy a publicar, con permiso de su autor, una historia que él me ha escrito en un comentario a la entrada sobre mi gato versace. Su comentario es tan bello, que le he pedido que nos deje ponerlo aquí.
Un Relato de Paco MonteroEl Diamante Mandarín.
Llegó una tarde cuando tenía un libro entre mis manos, llamando insistentemente en el cristal de la ventana.
Pensé que sería algún ratón que se había colado por la chimenea o que algún gorrión había dejado caer alguna piedrecilla de su pico y ésta golpeara el cristal de la estufa de leña. Volvió de nuevo a golpear en el cristal. No tuve más remedio que levantarme y mirar. Allí estaba, posado en la reja. Con sus patas y su pico roj0. Enseguida le buscamos una caja de zapatos. Mientras, yo corrí en busca de una jaula roja. Le pusimos Temujín. Hacía poco tiempo que habíamos estado en Mongolia.
Ahora todas las tardes se baña en agua caliente. No le falta su pienso especial, su agua y sus sales. Él a cambio nos regala sus mejores piropos en forma de trinos. Estas vacaciones no sabemos qué hacer con él. Tan pequeño, tan… bolita gris de algodón, que cualquier cosa puede hacerle daño. Si viene con nosotros, tendría que hacerle la maleta como tú a tu gato. Pero no sé si puede viajar en avión, no sé si podrá volar tan alto. Es un Diamante Mandarín. Le hemos tomado tanto cariño que nos costará dejarlo. Por eso nos da miedo que un día nos deje.
Paco
Miércoles 29 de abril  ( RAFA POLO )Hoy tenemos la suerte de contar en el rincón de escritura con el envío que nos hace un amigo. Es una maravillosa ruta por nuestra Extremadura, o lo que él titula: “Extremadura en la retina”. Como ya dije en las sugerencias, este viajero incansable guarda experiencias maravillosas en sus sentidos que se ha brindado a compartir con nosotros. Gracias, Rafa, por llevarnos de viaje contigo. Preparados para la aventura:

      Extremadura en la Retina  (Rafael. A. Polo)

Buscamos, buscamos tan lejos que no vemos la hermosura tan cerca. El viajar es conocer, es descubrir, es sentir; comencemos pues ese ir:
     Hace unos días hice una de tantas rutas posibles por nuestra Extremadura. Saliendo de Cáceres por la carretera de Valencia de Alcántara llegamos hasta Aliseda, allí tomamos la dirección de Alburquerque. Nos adentramos por una de esas carreteras no muy transitadas que nos permiten descubrir paisajes, en estos días primaverales por donde transcurren nuestras vidas, el ver paisajes por donde no pisa el hombre, es un privilegio y una satisfacción. Las jaras con sus flores blancas de tan corta duración (un día), nos acompañan, así como las escobas que han estado pardas en invierno y ahora se han vestido, al unísono, de ese intenso amarillo de aroma abrumador; el paisaje adehesado nos acompaña hasta llegar a Alburquerque. Despunta hacia el cielo su castillo y parte de su muralla por la que se puede caminar. Andar por sus calles del barrio viejo nos transporta, (como en tantos pueblos de extremadura), hacia esa historia rica en culturas, con tantos rincones por descubrir y gravar en la pupila. Seguimos con dirección a Badajoz y llegando al cruce de La Codosera nos adentramos por esta carretera, pasaremos la bonita ermita de Carrión, el cruce de Campomayor y sentiremos que estamos pisando tierras de fronteras. LLegando a La Codosera, cogeremos hacia la derecha, la carretera de San Vicente de Alcántara, y otra vez nos adentramos por una de esas carreteras donde el paisaje nos embriaga, los horizontes son abiertos, pasaremos el rio Alcorneo con un hermoso valle y subiremos unas cuestas que nos llevan hasta el nacimiento del rio Jola, pasaremos un caserio llamado Rocita y otro El convento, (aconsejo estirar las piernas, cualquier escusa es buena para dejar el coche y dejar que este lugar nos hable sin palabras, nos dará sensaciones de antigüedad, de ayer, de misterio, de tranquilidad y cuando el tiempo nos ahoga y nos tenemos que marchar, de querer volver). Más adelante a la izquierda en la dirección que llevamos se encuentran los rectos del castillo de Moyorga. (Digno de sacar de su aletargado misterio).
     Llegando a San Vicente podremos ir a Alburquerque y para casa o coger la carretera de Salorino (más sustanciosa a mi parecer). En esta carretera descubriremos un pequeño puerto muy interesante en su ecosistema, con buenas vistas, y  llegando a Salorino dirección a Cáceres.
     Seguro que esta ruta no os quedará indiferentes. (Mucho que guardar en la retina).   Rafa
Miércoles 22 de abril. Los deberes de nuestro club de escritura, consistían hoy, en una tarea para mí bastante difícil. Hemos leído el primer cuadro de la obra teatral de Federico García Lorca Bodas de Sangre. El ejercicio consistía en continuar con un segundo cuadro escrito por nosotros, pero sin dejarnos influir por la historia de la obra en sí. Es decir, un segundo cuadro totalmente libre. He realizado mi ejercicio y os lo dejo aquí. Quiero resaltar que yo no soy escritora, y que sólo escribo por placer, así es que nadie busque más allá. Sólo comparto con vosotros, esto que yo he titulado:
CUADRO SEGUNDO
“Bodas de alambre”
(Habitación pintada de verde. La vecina y su hija, una muchacha joven, ambas cosiendo.)
VECINA
Ya te lo dije, no dirás que no, buena boda te has perdido…
HIJA
No empiece madre, ya se lo dije yo también, él nunca me miró de otra forma que no fuera como una hermana. No se por qué se empeña usted en otra cosa.
VECINA (enojada)
Hermana… hermana… el hombre es fuego, la mujer estopa, viene el viento y sopla.
HIJA
Calle usted, madre, es el demonio el que sopla en el refrán, no el viento…
MADRE
Lo mismo me da viento que diablo. Nunca fuiste lista y ahora, te quedaste sin novio. Vestirás santos como la Luisa que en paz descanse.
HIJA
Madre, usted sabe que estas cosas no son así. Padre nunca me quiso emparentar con esa gente, son sólo cosas suyas.
VECINA
No mientes a tu padre, allá se pudra en la prisión. Nunca fue hombre. Si lo hubiera sido ya hubiera cantado otro gallo en esta casa y tú, igual que él, esa gente… esa gente… esa gente tiene cuartos que es lo que a nosotros nos falta.
HIJA
Anda que dice usted unas cosas… (Asomándose a la ventana) Mire madre , ahí viene la novia de misa, viene con el padre.
VECINA (Levantándose a mirar)
Mira que es guapa la moza. Menudo porte. Así está el novio…
HIJA
Madre, y ¿Lo que cuentan es verdad? ¿Que fue novia del Leonardo?
VECINA
Como que estoy viva que es verdad. Pero parece que el novio no hace remilgos. Mas le valiera haber mirado más cerca, a una buena muchacha como tú.
HIJA
Y vuelta, madre ¿No va a parar nunca? ¡Es la novia! ¡Van a casarse!
VECINA
Ya lo sé, ya lo sé. Cierra esas cortinas que no quiero ver más. Bastante desgracia tengo con lo de tu padre. No quiero ver a la que se lleva lo que debía ser tuyo y mío. Siempre fuiste poco lista. No sales a tu madre.
HIJA (Sollozando)
Déjeme, madre, voy a descansar un rato. Me duele la cabeza.
VECINA
Si, llora, llora, que lágrimas de amor no llenan la olla.
HIJA (Desde la puerta de la alcoba)
¿Y cómo sabe usted que son lágrimas de amor? ¿A ver? Yo sólo estoy cansada.
VECINA
¡Ya! ¡A mí…! Al corazón de una madre le sobran explicaciones. ¡Ay señor, válgame un deber del cielo! ¡Qué pena de hija y qué lástima de Leonardo…!
(vuelve a sentarse  y cose canturreando:   
Ay  que puñalito  tengo
ay verde y rojo el amor  
ay que puñalito tengo
dentro de mi corazón
ay verde, por qué te fuiste
 ay rojo, que lloro yo.)        FIN.   (Pilar)
Miercoles 15  Hoy en nuestro grupo de escritura
realizamos un ejercicio interesante: Se trataba de escribir un texto anónimo y después leerlo en clase junto a todos los demás. Debíamos encontrar en esos textos anónimos indicios suficientes de que estaba escrito por un hombre o por una mujer. Este ejercicio entraba dentro del tema. ¿Existe la literatura masculina o femenina? Os diré que en algunos textos estaba muy clara la mano de una mujer, o la de un hombre. En algún caso, el estilo delató al autor. Otro de nuestros compañeros mandó por email su texto, con lo cual rompió la sorpresa, y en otros casos nos ha sido francamente difícil averiguar quién lo escribió. Resulta especialmente destacable el texto de un compañero que ha escrito sobre su “embarazo”. Rapidamente otra compañera entendió que esa manera de cuantificar todo lo que le ocurría al feto, no podía ser de alguien que hubiera sido madre. Son apreciaciones… pero la hora se nos fue volando, como siempre, y como siempre, nos fuímos con la miel en los labios y deseando que llegue el próximo miércoles para llevar los deberes de esta semana al profe; deberes nuevamente interesantes y que ya os contaré…www.caceresentumano.com. Puedes leer  nuestros  textos en esta pagina                                                                                                            ♣
Nuestra prolífica Alicia sigue enviándonos poemas con las noches cacereñas de los jueves como fuente de ispiración (3º entrega)
En el segundo lugar de encuentro
nuestro sitio, un acogedor rincòn
desde donde se divisa… ¡¡os juro no miento!
los que entran y salen, ¡no se escapa ni dios!
En este local, los oidos merman su función
y cede terreno a la vista…
por si entra alguien… cañòn
eso sí… si no te despistas!
Allì hacemos “LA DIETA DEL LORO”
que es la mejor, según los expertos…
consiste en comer pipas y kikos a coro
y beber “coronitas” y cubatas para los más despiertos.
                                             ♣
Entre fotos, sellos y caligrafías…
transcurren estas humildes vidas,
que hacen una pausa en este día
para regar las idas y venidas.
Después de llenarnos… de numerosos conocimientos
y llegando al ecuador de esta noche,
¡el vino pasa a ser copa! …con fundamento
puesto que algunos, debemos coger el coche.
                                             ♣
Alicia nos manda un poema de su cosecha:
Titulo: El club de los Jueves
¡¡¡Oh!!! jueves querido…
tú que estás justo, en mitad de la semana…
¡cuántos vinos hemos bebido!
María, Mariano, Pilar, Marisa y Ana
Empezó siendo un pasatiempo de dos…
buen vino, buena comida y compañía,
el marco y el buen trato, corrió la voz…
y para que engañarnos, ¡también la economía!
Cada uno de los presentes, con una vida…
un oficio, una ilusión… ¡¡¡y un sueño!!!
Pero todos estamos en el punto de partida.
¡¡¡QUÈ COÑO, TO PALANTE!! ! es nuestro empeño.
( La churrera de la cuesta Martínez)
                                             ♣
El viaje (2009. Pilar)
Hoy te vi tras el cristal de mi ventana
en la vieja escuela vacía.
Te vi en el pomo, ya sin brillo, de tu puerta
con el suelo sediento, de losas baldías.
Y sentí más tarde el eco de tu voz
junto a los niños,
bajo el sol del mediodía.
Hoy te vi también en el metro
te sentabas junto a mí.
Tus medias negras
“porque soy viuda”.
Tu rostro surcado de dulces arrugas
y tu paño en el mandil.
Murmullos de lenguas extrañas
rompieron mi ensueño, trayendo el olvido.
La ciudad me atrajo con breves encantos
de gritos y luces, de voces y ruidos.
Atrás y muy lejos me quedó tu imagen.
Tus cinco dedos cansados, sin frío
entre la multitud inmensa de las calles
y el suelo del patio cubierto de rocío.
Yo rompí la tarde en ratos y retazos
para devorar sin miedo los amaneceres
entre charlas, copas, licores y risas.
Entre abrazos tiernos, sueños y caricias
con el dulce aroma que embarga los viernes.
Tras el zaguán de tu casa
con la reja de jacintos
en el nácar de tu amplia alcoba.
Con reloj de plata y colcha de ganchillo
tú cerrabas lentamente las persianas
y te entregabas como siempre tan serena
al sueño más profundo e infinito. (Pilar Alcántara)
 Hay una ayuda para personas que han acabado el paro y son mayores de 45 años.
Una compañera le recoge un expediente a una persona para ese tipo de ayuda, cuando va a resolverlo se da cuenta  de que el hombre tiene 44 años y lo llama por
_¿Está  fulanito, llamo desde la oficina del Inem?
    No
  ¿Cuándo se le puede avisar?
         _Llame más tarde que yo no puedo dar recados _(sabe Dios quien cogería el teléfono)_.
Segunda llamada .. a la que ya contesta el figura…
 _Le llamo para decirle que como usted no tiene 45 años se le va a denegar lo que ha solicitado esta mañana.
_¡Como que no tengo 45 años.. si los cumplí ayer¡
  No señor, usted cumplió 44
   Eso es mentira yo tengo 45 años._ (esta discusión tuvo varios desmentidos por un lado y por otro)_.
   Pase mañana  por la oficina, acérquese a mi mesa y le explico qué otro subsidio puede solicitar.
 Al día siguiente un compañero le dice a la chica:
 _Elena,  está ahí un tio bastante raro que dice que le llamaste ayer por teléfono.
   Dile que venga…
   Señora tiene usted razón… estuve echando cuentas y de verdad ayer cumplí 44 años 
Teníais que ver al hombre… no es que le faltara un hervor es que no lo habían acercado ni al fuego. El pobre feo como un demonio.
España profunda total  y creo que vive a unos 15 Km. De la ciudad
Esa es la anécdota de hoy… y no me digaÏs que no me  puedo reir de la gente porque tenía que veros yo delante del latin-lover desmemoriado.                                                                                                                              
                                                               Una  lectora de té chocolate y café.
 
 
Una fatídica tarde y cuando paseaba por el bucólico parque Nacional del Monte del Cabo Bretón (Nueva Escocia) se dirigía con pasos cortos y suaves como a ella le gustaba andar abrazada a su guitarra, hacia una estrecha y empinada vereda cuajada de florerillas silvestres que escuchaban con arrobo las notas de su guitarra
Vestida con su jerséis favorito a rayas rojas y azules  haciendo juego con las medias , unas botas altas de piel color negras enfundaban sus piernas, mientras su cabellera larga la tapaba con un gracioso sombrerito  de fieltro.
Mientras un sol atrevido rompía las reglas, con sus rayos cruzaba las hojas de  los árboles  hasta clavar sus flechas de plata  en el verde follaje  .
Los senderistas que por allí caminaban  paraban su ritmo andarino para escuchar sus baladas, de repente , un terrorífico  aullido hace callar su guitarra .Una manada de feroces coyotes que desquiciados por allí pululaban  , enfermos del pabellón auditivo, se abalanzan sin piedad sobre las tensas cuerdas de su guitarra que al verse atacadas ,gimieron.
De repente todo parece pararse , el sol languideció ….Unos excursionistas  que oyeron los lamentos de la joven cuando por allí pasaban  al ver el ataque dan la alarma mientras Mitchell se debatía entre la vida y la muerte presa de las fauces de las fieras
Un guarda forestal acudió de inmediato a auxiliarla  que disparando un tiro certero mato a uno de ellos ahuyentando así a la manada , pero Mitchell ya estaba herida de muerte .
Ella , estaba preparada  para ser una estrella  aquí en la tierra , pero desde ahora , allá en lo alto , será un lucero rutilante que cada noche de primavera  alumbrara  con su fulgor y compondrá  melodías  a los susurros de amor.
En el cielo y desde ahora hará conciertos  y toda la corte celestial bailará  con sus notas  ya que ningún coyote insensible a la música  la callara.
TERESA
 
Miércoles 4 de noviembre
Esta vez nuestra ” Dama del misterio” se inclina por  las profundidades  de un ambiente  surrealista, que a mí  particularmente, me ha encantado. El texto está inspirado en un relato que intentamos escribir entre todos en el último taller de escritura. Al final, dejamos nuestro relato sin hacer, pero Teresa ha reinventado el texto con sus palabras y su toque de encanto misterioso, esta vez en un faro de mar…
LA MIRILLA
El viento soplaba levantando las olas, inundando la playa y azotando sin piedad  la robusta puerta del faro que, impertérrito, aguantaba las inclemencias del tiempo.
La curiosa mirilla de la puerta no pudo con las acometidas de las olas y sorprendida por una de ellas, cayó sobre el frío suelo y parpadeó un par de veces  asustada por su nueva situación.
Una ruda bota fortuitamente le dio un puntapié y la situó bajo una húmeda alfombra. Desde ese momento todo empezó a ser diferente, y mirando a su alrededor,  se asombró de la  muchedumbre de ácaros que habitaban bajo la mojada alfombra que ahora festejaba la nueva humedad.
Un taconeo inesperado la despertó de su ensoñación. Una niña se sentó en una silla  frente a ella y vio cómo acariciaba con mimo su raída muñeca. Mientras, sus padres  se miraban con complicidad  de enamorados.
De repente, una virulenta tormenta  se desencadenó  e inundó el faro. Todos salieron apresurados de éste. Pero yo no pude…
 Al  día  siguiente  unos hombres forzudos  enrollaron la alfombra  llevándome consigo.
En el viaje quedé profundamente dormida. Cuando desperté vi ante mí multitud de enormes mirillas. Una de ellas me miró con ternura  y me dijo; “siempre quise tener un hijo”.
 TERESA SANCHEZ ROMERO
Últimamente me ha dado por decir que se me han caído hojas de otoño, que me siento desnudo, frío y solitario,que tengo envidia del chucho que hace pis en las esquinas de la calle donde nací.
En estos últimos días de Noviembre el rocío helado me acompaña y me duelen los nudos de las ramas.
Me pregunto por qué los barrenderos me roban las hojas, si son mías. ¿No habrá alguien que las pinte de verde y me las vuelva a colocar?
Me pregunto quién conocerá a los jóvenes que dibujaron un corazón en mi piel.
¿Por fin alguien me dirá cuándo lloverá?
¡Si al menos pudiera volar como las aves! No sé por qué no quieren posarse en mis ramas.
Al final tengo que darle la razón a mi madre cuando me decía que tenía “pájaros en la cabeza”.
Paco.
 
Lunes 16 de   noviembre :  Teresa no para de escribir y esta vez nos manda un nuevo relato estremecedor,  inspirado en una noticia:COYOTES Mitchell era una joven dulce y encantadora .Sus grandes pasiones eran la música y respirar aire limpio del campo

 
Lunes 26 de octubre : Hoy un texto de nuestro querido compañero  Paco Montero: Una preciosidad de texto:
                                                                                       
                              DESPEDIDA
 Gracias a su madre pudo ir a la escuela, tener un lápiz, un cuaderno de rayas y una cartera de material.
Su padre quería que trabajara con él en el campo. Solía decir que nueve bocas en casa eran demasiadas para un sueldo como el suyo. Fué un niño aplicado. La maestra le colocó el primero de la clase, muy cerca de su mesa. Así estuvo mucho tiempo.
Compartía sitio con Inés, la niña de las trenzas largas que le daba a escondidas trocitos de pan tierno y dulces de chocolate. Hasta que una mañana la señorita le esperaba junto a la puerta, para decirle que se sentara en el último pupitre de la clase, donde ella castigaba a los niños malos.
 Ese día tuvo que copiar cien veces la palabra “despedida”. Entonces no entendió por qué. No era una palabra que hubiera que escribir con “b” o con “v”, como las que les hacía copiar de la pizarra: “bastardos” o “venceremos”.Después le castigó casi todos los recreos. Una y otra vez le hizo escribir palabras como aquellas en el encerado. No entendía nada ni nada podía decir en casa. Su tío les trajo de Alemania una radio. La escuchaban todas las noches con las luces apagadas. A veces debajo de la cama. No preguntaba por qué.Para él era como un consuelo. Le encantaba contemplar cómo se encendían lentamente las lámparas del aquel aparato. Se imaginaba que alguien vivía dentro, como el farero, que se encarga de salvar a los marinos en la oscuridad de la noche.Una tarde cuando llegó a casa se habían llevado a su padre. Nunca había visto llorar de aquella manera a su madre, ni golpearse contra la puerta de su casa.
 Acurrucada en un rincón de la cocina, amarrada a la chaqueta de su padre, parecía tener la locura dentro.No pudo despedirse de su padre. Ni decirle que cuando fuera mayor se iría con él al campo. No volvió a verlo.Tampoco volvió a la escuela, ni ver a Inés, la niña de las trenzas largas que le daba, a escondidas, trocitos de pan tierno y dulces de chocolate.
Paco
 
 
LUNES 19 DE OCTUBRE,   texto de la benjamina del blog, mi hija:
 
                                                                 MENOS DIEZ      ( TRIOPÍA)  
No me gustan los relojes, nunca he usado un reloj de muñeca, bueno, y los que usé en alguna ocasión especial, como el de la comunión, los rompí o perdí, quizás es que no tenía mucho cuidado con ellos porque siempre les pasaba algo.
 No me gustan los relojes porque cierto día pensé que no me gusta ver cómo pasa el tiempo, sino SENTIRLO, sentir como pasa. Aquí viene mi pequeña frustración, ése es mi sentimiento. Pero este curso he tenido que empezar una vida nueva: nuevos horarios, muevas distancias, y por lo tanto ¡los dichosos  autobuses! Me he visto  entre la espada y la pared, y antes de tirarme al suelo, he decidido hacer la pequeña destrucción de mis pensamientos y…me he comprado un reloj. Podría haber cambiado de opinión, pensando que en la vida real, la de levantarse temprano, del tráfico, de los horarios, hay que dejar a un lado los sentimientos. Pero en realidad he descubierto que por qué ver pasar las horas en la esfera de un reloj, si puedes sentirlas en tu propia esfera, en el planeta. La esfera del mundo, que es más grande, más compleja pero sirve, bueno, o  quizás no, porque  ahora  llevo un  reloj…  menos diez, menos diez, menos diez…
                                                                                        TRIOPÍA.
 
                                                   
VIERNES 2 DE OCTUBRE:  Me ilusiona especialmente presentar hoy a una de nuestras amigas que se ha decidido a mandarnos algo: Esmeralda.  Sinceramente, y aunque la animé más veces, pensé que no se iba a decidir. Sabía que escribía por sus buenos comentarios y por un poema que me dejó en una entrada sobre las bolsas de plástico. Así es que ha sido una grata sorpresa encontrarme con su texto que comparte hoy aquí con nosotros, y por el que le estoy muy agradecida.  Ya sabéis que los textos antiguos  pasan al archivo del rincón de escritura y allí podéis encontrar el bello poema de Alicia y todos los demás textos enviados. Un abrazo a todos y a disfrutar con este bello texto de Esme:
Hoy toca hablar de él.
Sí de él, mi padre.
¡Papá es mi novio! Qué admiración sentía por él; cuando me sentaba en sus rodillas me parecía la mayor atracción del mundo, me  sentía protegida y querida, era la niña más feliz de este planeta.
Estaba deseando que llegara la noche para que me cogiera en sus brazos y me llevara volando hasta mi cama. Confieso que muchas noches me hacía la dormida sólo para sentir esa sensación…volaba.
Él era mi héroe. Era alto, muy, muy guapo, valiente, cariñoso y poco hablador.
Trabajaba fuera toda la semana pero cuando volvía los viernes era fiesta. – ¡viene papá ¡
Tuve esa sensación de protección toda mi infancia, luego fui creciendo pero la imagen que tenía de mi padre ya no era la misma, era mejor. Empecé a sentir un orgullo inmenso por él. Lo dio todo por nosotras, se sacrificó, trabajó, nos escuchó y aprendimos con él unos valores que sólo se pueden aprender viendo vivir a una persona tan integra como él. Mi madre le adoraba, yo le miraba embobada.
Él siempre estaba ahí, nos miraba tan tiernamente…
Hoy quiero darle las gracias.
Gracias papá por…
Tus desvelos
Tu sacrificio
Tus noches en vela cuando estábamos enfermos.
Tu paciencia, que no es poca.
Tus valores
Tus ganas de vivir y ser feliz.
Son tantas las cosas que nos dio que hoy siendo yo madre me doy cuenta de todo el esfuerzo y el amor que puso en ello.
Ahora papá está mayor pero sigue siendo mi novio, sigue siendo la persona en quien más confío, la que pienso que nunca me dejará en la estacada, de la que tiro cuando tengo algún problema y a la primera que doy una buena noticia.
Mi padre, mi orgullo.                
                                                                    Esme.
 
Domingo 27 de septiembre: Nuestra amiga Alicia que llevaba mucho tiempo sin escribirnos, ha vuelto a la carga y esta vez con un poema personal, fuera de su linea humorística. Esta vez con un tema que nos importa a todos y que hoy parece ser la tónica del blog: los sentimientos, el amor y la autoestima
Hablando con mi espejo
MÍRAME,PUES MIS OJOS TE DIRÁN LO QUE DE MI BOCA NO SALE
MÍRAME,PUES EN TU PIEL DEJÉ LA HUELLA DE LO QUE MIS MANOS VALEN
MÍRAME,PUES EN MI CARA VERAS A MI CORAZÓN HABLARTE
MIRAME,PUES NO VERÁS MI SER EN OTRAS CARNES.
ESCÚCHAME,SIENTE CÓMO EL SILENCIO TE HABLA SIN HABLARTE
ÓYETE,SIENTE COMO HABLAS SIN CALLARTE
PÁRATE,Y DESCUBRE EL MINUTO QUE TIENES DELANTE
VALÓRATE, NADIE COMO TÚ,EXISTIÒ ANTES
QUIÉRETE, TODOS QUERRÁN AMARTE…
ÁMATE,TIENES UN PARAISO DENTRO DE TÍ,  DÈJALO SALIR.
Viernes 18 de septiembre: Hoy de nuevo tenemos el placer de recibir un envío  de la Dama del Misterio : Maria Teresa Sanchez Romero  
LA CEPA
El paisaje de aquel parque era hermoso y misterioso como un rincón secreto. Un susurro de una fuente de esplendorosa agua fresca me relaja, sigo la florida vereda y ante mis ojos veo una preciosa estampa de un huerto en donde abundan las higueras centenarias con sus troncos retorcidos hasta parecer gigantes rugosos.
Un hermoso estanque de aguas tranquilas sirve de bebedero para las juguetonas golondrinas que no cesan de trinar en su jolgorio en el ocaso de la tarde.
Nunca me sentí tan feliz, estaba en Washington, el parque que me vio crecer.Miro a mi alrededor y todo me parece mágico, mojo mi mano en las cristalinas aguas del estanque y mi rostro se refleja distorsionado.
Me siento en un banco de cemento bajo un tilo y saco de mi bolsillo una bolsa de palomitas que esparzo por el suelo mientras aparecen pájaros por doquier para disputarse su ración de comida, pierdo la noción del tiempo y la noche se hace la dueña del parque,camino por la vereda que conduce a la puerta de salida y se me antoja cada vez mas larga y estrecha .El boj tapiza la tapia que rodea el parque, la salida no la encuentro, no es noche de luna llena, las nubes tapan las rutilantes estrellas, la intranquilidad se apodera de mi.
Una brasa de cigarrillo encendida  me avisa que no estoy solo, no se si acercarme, dudo un instante y pienso puede ser un despistado como yo  que se ha perdido, pero veo una y otra brasa de cigarrillos encendidos. No estaba solo, el pánico se apodera de mi, me escondo tras un arbusto y espero con el corazón desbocado .
El susurro en el que habla el grupo se hace cada vez más patente.No sé cuántos son , una voz autoritaria  ordena que levanten el banco en donde tenían una pequeña bolsa, ¡ tres forzudos hombres. pues no llego a ver más! levantan el asiento del banco de cemento y excavan una pequeña fosa y depositan en ella un paquete envuelto en plástico, en el improvisado escondrijo. Mis piernas se niegan a sostener mi trémulo cuerpo, cuando veo que uno de ellos exhibe en su antebrazo una calavera de color rojo.
Después  de dejar el banco perfectamente colocado se retiran, uno de ellos dijo con voz ronca :-ya sabréis de mi a su debido tiempo.
La curiosidad siempre fue mi más acusado defecto, y cuando creo que estoy solo decido averiguar qué es lo que con tanto misterio habían escondido  los tres forzudos y misteriosos hombres.
Escarbo con las manos la tierra removida y casi en la superficie encuentro el envoltorio de plástico, lo guardo en el bolsillo de mi chaqueta y espero escondido hasta llegar el nuevo dia.
Atravieso la verja del jardín como un fugitivo y llego a mi casa , pongo el televisor para saber de las noticias y estas me sorprenden. Puse toda mi atención.
Había habido un robo  en unos laboratorios, y comentan que es un virus monstruoso invisible, casi microscópico, que mata lentamente, y por el momento no hay  curación conocida, en el mejor de los casos provoca mutaciones a los que respiren esos microbios.
Se trata de una de las enfermedades epidémicas en las  que por ahora  no hay calendario de vacunas, pues estas no servirían de nada porque pueden haber creado nuevas patologías.
Esto se puede  convertir en una pandemia si no aparece cuanto antes  la cepa desaparecida.
Un equipo de científicos intenta encontrarla  antes que se convierta en una plaga total
.El presentador  sigue informando…
Los laboratorios tienen el compromiso ineludible de investigar, y su misión fundamental es proporcionar ayuda para la atención y desinfección de este nuevo virus.
Desconecto el televisor y en un impulso  me acerco a la chaqueta donde tenia guardado el paquete que había desenterrado en el parque, lo cojo …
Algo cambio en mí, hacia tiempo que quería ser importante y ahora por una casualidad del destino tenia la saluz de miles de personas en mis manos. Mi ego creció por momentos hasta llegar a creerme  un ser superior.
Y pensé yo soy el fin de la humanidad.
Decido hacer un plan. De mi corazón surge un odio irresistible hacia toda la humanidad. Nunca antes me había salido nada bien, siempre fui un don nadie y hacía reír por mi extraña manera de caminar, ahora era mi oportunidad, el demonio que llevo dentro se despertó en mí con una furia inusitada, apoderándose de todo lo bueno que había en mi.
Y me vi flotando a la deriva en mi propio océano de odio.
De pronto me encontré prisionero tras unos gruesos barrotes sin carcelero.
Llevo dos días sin salir de casa y decido ir de nuevo al jardín al atardecer.Un manto de hojas otoñales cubría el terreno terroso, mis pisadas resonaban en la tarde como truenos en la tormenta, la pared de piedra tapizada con hiedra y boj perfumaban el ambiente.
Después de deambular por el desierto jardín durante media hora me encaramo en lo alto de enorme roca y veo desde mi observatorio ¡en mi imaginación! llena de esplendor, la ciudad de los rascacielos y los veo como me sentía yo en esos momentos, desafiante, rompiendo el firmamento, para adentrarme en el cielo.
Bajo mis pies las retorcidas raíces de los árboles clavando sus garras en el duro suelo de la roca. La luz del atardecer era de color topacio inundando el cielo de misterio.
Ya empezaban los gorgojeos de los pájaros en los árboles que empezaban a teñirse de verde primaveral.
El mal se apoderaba cada vez mas de mí y yo, ufano, soy consentidor activo.
Mirando  desde mí atalaya del parque y mientras estoy subido en lo alto del peñasco pienso en el puente de Brookliyn sobre el rio East River
Este es el puente favorito de Nueva York, todo el que lo cruza caminando  tarda de orilla a orilla media hora …Este puede ser  un buen sitio para esparcir la cepa, miles de embarcaciones pasan diariamente bajo el puente  surcando las aguas del rio.
O quizás  en el Central Park . Es perfecto, me decía una voz que se había apoderado de mi voluntad, susurrándome: Está ubicado entre las calles cincuenta y nueve y ciento diez y la quinta avenida.
El parque puede ser perfecto para mi objetivo, tiene grandes extensiones de zonas cubiertas por por césped, plazas, un mini zoológico, una pista de patinaje sobre hielo, en donde todas las tardes  de los domingos  se llena de gentes ociosas deseosas de pasarlo bien fuera del agobiante trabajo diario.
También se puede esparcir por el sendero donde los atletas se entrenan corriendo, otros en bicicletas, patinadores, amazonas a caballo…y después que todo halya pasado me refrescare en alguna de las numerosas fuentes.
El corazón se me ensanchó de placer.
Al dia siguiente  de haber urdido el plan, saco un billete para Nueva York y cuando estoy en el tren, un hombre vestido de azul con gorra me pide el billete para revisarlo …pero cuando este  levanta el brazo para colocar el equipaje de mi compañero de vagón, veo con horror que  tiene una calavera roja gravada en su antebrazo,.La revista que estaba leyendo se cae al suelo y el revisor la recoge para dármela. Mientras su mirada se cruza con la mia,  noto que la sangre se me hiela en las venas igual que después de una picadura de alacrán.
El viaje no fue tan placentero como yo había previsto. Un terrible dolor de cabeza no me dejaba pensar, ese hombre había desbaratado todos mis planes, ¡y si sabia quien era yo! las sienes me martilleaban sin piedad. Miro la maleta que descansa en el portaequipaje encima de mi cabeza, y por primera vez siento un miedo atroz de mi mismo.
El viaje se hace interminable, el traqueteo del tren agrava mi dolor de cabeza.
Un alta voz dice que el tren dentro de unos minutos llegará a su destino la estación Gran Central, el pulso se me acelera y bajo la maleta del portaequipajes con rapidez y la abrazo con un amor incomprensible en mí y pienso: “Esto es solo una misión”  Después de atravesar la estación, cojo un taxi y me lleva al hotel que tenia reservado.
Cuando entro en la habitación pongo la maleta encima de la cama y la abro con prisas, cojo el paquete y le quito el envoltorio de plástico en el que estaba envuelto, mi mano tiembla perceptiblemente, voy al cuarto de baño para refrescarme y cuando estoy secándome la cara con la toalla después de lavarme, noto con espanto que tengo tres manos.
Un terror espantoso se apodera de mi ,me siento encima de la cama y veo  cómo un brote verde crece de mi muslo, otra pierna, asustado pienso que tengo que llamar a un medico, El pánico no me deja pensar y me doy cuenta que era un monstruo por dentro y por fuera.
Lo que dicen los científicos de la cepa es verdad, no puedo decírselo a nadie ni tampoco puedo hacer lo que tenia pensado,era un crimen contra la humanidad. Me sereno y vuelvo a guardar la cepa.
Espero que caiga la noche y cuando Nueva York dormía Salgo del hotel sin ser visto, y me adueño del primer coche que había aparcado. Conduzco a toda velocidad hasta llegar a un pequeño aeropuerto, pago espléndidamente por una avioneta, y me dirijo al desierto de Sonora, en Arizona. Aterrizo en el suelo arenoso y  oteando el paisaje  descubro a lo lejos  una excavación que parecía ser un refugio nuclear. Me adentro con sigilo, pero no hay nadie,  todo esta en silencio. Hago una fogata con el caroseno de la avioneta y todos los enseres que tenia  y de rodillas, pido perdón al mundo por no haber sentido piedad .
Me queme a lo bonzo abrazado al paquete,  al menos eso fue lo que dijeron en una escueta noticia, añadiendo  que nadie había reclamado el cadáver.
Nadie supo nunca que yo había muerto como un gran hombre.
TERESA SANCHEZ ROMERO
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Viernes 4 de septiembre  Hoy tenemos una anécdota que nos ha envíado una lectora. Una anécdota del trabajo. Imagino que habrá muchísima gente que también  tenga alguna que contar.  Si alguien se atreve que las mande al correo que aparece en sugerencias, en esta misma columna  del blog. Esta  no tiene desperdicio. Adentrémonos en ella:                                                                             ANÉCDOTA ( Anónimo )
Os dejo un nuevo texto de nuestra dama del Misterio, que por lo que se ve…también sabe ser dama del amor…
BENJAMÍN
Han pasado muchos años y aún lo vivo como si fuera hoy.
Siento la magia que me envolvió aquella mañana estival cuando sentada en un banco del parque escuchaba el gorgojeo de una alondra que estaba en la rama de un tilo. Lo vi pasar erguido, elegante, como un Apolo y pensé; es él.
Mi corazón se paró y después no lo pude controlar. Sentí una fuerza desconocida que no se puede explicar. Me sentí tan emocionada que miré sin mirar y él ya no estaba.
Desde aquel instante lo soñé cada noche…le puse un nombre imaginario, solo para mi y lo escondí en mi alma. Con el corazón lo llamaba sin cesar y con la boca cerrada le llamaba: Benjamín, amor mío… y la palabra resonaba en el vacío.
Desde entonces la vida es un suplicio porque no lo volví a ver. Cada día que pasa lo busco con ahínco mientras mi alma llora en soledad. No sé ni siquiera como era su voz, la soñaba a cada instante, añoraba un beso suyo, ¿cómo serían?…dulces, suaves, con sabor a canela como su mirada tibia y transparente y sus manos, oh, sus manos…
Su ausencia, dado que nunca lo tuve, me hace sufrir sin consuelo pues dicen que aunque el amor no caduca sí puede hacerse viejo.
TERESA
 
Nuestro querido Paco nos deja un texto enigmático basado en las impresiones de una tarde de invierno. Una apuesta…una apuesta por la escritura más espontánea, porque me consta que lo escribió de un plumazo.
Apuestas
No eran más de las siete y media de la tarde cuando la vi. Miraba hacia
arriba, como si alguien conocido la llamara del segundo o del tercer
piso.Iba sola.
Fue entonces cuando me fijé que llevaba una bufanda, un abrigo y un bolso
colgado de su hombro derecho. No se de qué color, porque sus ojos verdes
parecían que buscaran algo perdido, algo difícil de conseguir; tal vez la
suerte.
Después desapareció en el portal numero 9 de la Avenida de España.
Un hombre pedía limosna arrodillado en la calle. A tan solo unos metros de
la Administración de Loterías Nº 6; justo donde ella entró. El hombre tenía
unos cartones debajo de las piernas. De vez en cuando cambiaba la posición
de las mismas y hacía gestos de dolor. Alguien se ha acercado y le ha dado
un billete de diez euros. Al ratito una señora una moneda de dos euros…
Las personas en la calle iban y venían como hormigas que siguen siempre su mismo camino; ahora adornado con las lucecitas de La Navidad.
Por fín la veo salir. La estaba esperando, en la distancia. ¿A qué habrá
entrado?¿Qué buscaba?
De nuevo, cuando ha salido del portal, ha mirado hacia arriba. Ahora camina despacio, como alguien que dudara dónde ir o qué hacer. Como si nadie la esperara o no tuviera prisas en llegar a casa, como si quisiera llenarse del aroma de la ciudad y de la luces colgadas en las calles.¿Era eso lo que miraba tal vez? Ahora, de espalda, su bufanda oculta un poco su pelo largo.
Vuelve a caminar sola, quizás pensando, como el mendigo que está en la
acera arrodillado, que una buena apuesta le saque del apuro. Sobre todo a
ella, que se casará en abril.
Paco.
“La sonrisa del niño”
Abrió sus ojos el Niño
y en otros ojos se vio.
Al verse tan pequeñito,
el Niño se sonrió.
Es que su madre, la Virgen
lo miraba con amor
y en sus brillantes pupilas
fue donde el Niño se vio.
Todos los niños del mundo,
lo mismo que el Niño Dios,
sonríen cuando sus madres
los miran llenas de amor.
Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo.
Un beso a todos.
 
 
Como dice Paco, más vale tarde que nunca:
San Valentín
Dicen que en San Valentín todos los corazones abren sus ventanas a las
flechas de Cupido. Se ponen rojos como tomates de tanto palpitar, tanto que
cuando ya rinden sus postigos al amor, pueden caer desde ellos sus pepitas.
Son las semillas del amor.
Paco

3 pensamientos en “Archivos del Rincón de Escritura

  1. Querida Pilar,

    Muchisimas gracias por publicar mi poema ‘Pena Negra’, despues del batacazo que me lleve con el supuesto ‘premio’ del centro de estudios poeticos esto ha sido un precioso detalle por tu parte. El poema va dedicado a mi padre que fallecio el año pasado a causa de un cancer que le impidio el habla. Luchamos como fieras contra la enfermedad 24 horas al dia durante 10 meses y finalmente perdimos la batalla…Tanto dolor no cabe en tan pocos versos, pero ahi va una parte del mio. Disculpa que no te haya dado las gracias antes. Te agradezco a ti y a toda la gente que forma parte de tu pequeño mundo de soñadores la oportunidad de unirme a vosotros. Salud para todos!
    Raquel Palop

    • Querida Raquel, aunque no te conozco, sé de ti a través de tu poesía, así es que adivino cómo eres. Yo también caí en la falsa ilusión del centro de estudios poéticos. Tengo que escribir en este blog sobre ello. Pero no podemos dejar que eso nos influya. El poema es precioso , de verdad. Cargado de dolor , eso se ve.. imagíno lo que sentiste cuando los del centro jugaron con tus sentimientos. Te repito que es un honor tener aquí tu poema.
      Esto no es un blog literario, porque esa es una palabra muy grande, pero sí es un rincón de expresión para todos los que os animéis a escribir, sin coacción de ningún tipo, ni cultural ni literaria. Aquí estamos para cuando quieras seguir mandando tus textos. Será , como siempre una alegría para mí.

      Bienvenida a nuestro culb de soñadores , como tú has dicho.

      Un abrazo grande.

      Pilar

  2. Pingback: Te, chocolate y café (con agua, azucarillos y aguardiente).

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