SEIS AÑOS CON TE, CHOCOLATE Y CAFÉ Y UN DÍA ESPECIAL CON APEMEX

Ayer se cumplieron seis años del comienzo de este blog. Tuve la suerte de compartir ese día, y por lo tanto estrenar hoy entrada, con los compañeros de APEMEX (Asociación de Porfesores de Musica de Extremadura). Como hago desde hace ya años compartí un día estupendo con los compañeros y compañeras musicales, esta vez en Badajoz. Descubrí los nuevos proyectos que están desarrollando, pude ver la labor de estos grandes amantes de la Música y la Educación y por mi parte, presenté, a esta familia Musical, mi Escaletra Fantástica y el proyecto de Lectoescritura que llevo, paralelo al libro, en mi escuela. Gracias a APEMEX, por esta oportunidad y por este día tan especial. El año que viene volveremos a estar junt@s.

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Te invito a pasar por “LA ESCALETRA FANTÁSTICA”

10599569_981329215216697_2940972628792051437_nSoy maestra, y aprendo de los  niños y niñas que me ven y a los que veo, que me escuchan y a los que escucho. Aprendemos juntos, porque nos sentimos juntos. Aunque el día haya sido malo, aunque las cosas no vayan todo lo bien que quisiéramos, siempre hay un lugar entre el corazón y la mente, llamado fantasía, en el que puedes descubrir a un dragón mágico, una letra que pasea por una calle, un lápiz que duerme en un cajón, o una niña a la que le crece un arbolito en la cabeza. El mundo cambia de dimensiones y de leyes… podemos empezar a inventar. El manto invisible que cubre las cosas toma color, y nos adentramos en universos que están lejos pero muy dentro de nosotros. Comenzamos a subir y a bajar por una escalera fantástica llena de letras e historias, llena de emociones… nos adentramos en “La Escaletra Fantástica”.

La Escaletra Fantástica es un libro para todos, para niños y para mayores con ganas de sacar el corazón de niño, oculto por los rituales de la vida adulta. Es una zona de descanso, de placidez. Es ahí donde yo me situé para escribirlo; mirando hacia dentro y buscando qué es lo que realmente quería contar: quiero contar la magia de los niños con las palabras. Los juegos malabares que construyen las letras en su imaginación cuando empezamos la aventura de leer. Y recalcar con cada letra y cada cuento que le acompaña, un poco de las emociones que descubrimos juntos cada día, dados de la mano, subiendo y bajando, por los días y los años…

La Escaletra Fantástica se presenta el día 13 de diciembre de 2014 , a las cinco y media de la tarde en la Biblioteca Pública de Cáceres. Lo pasaremos bien. ¡Os espero!!!

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Cada mañana

Atravieso varias cortinas hasta alcanzar el mundo. Y me ocurre cada mañana. Salgo, con esfuerzo, del útero cálido de mi casa, y antes de llegar, atravieso kilómetros de amaneceres violetas, olivos, aves, y nubes trepadoras. El camino va transformándose y yo con él, y mientras me preparo para esa entrada, utilizo un viejo recurso, la radio, que me deja escuchar lo que quiero a sinuosos intervalos marcados por curvas de alquitrán.

Rock FM despierta hasta la última gota de mi sangre dormida.

Las piedras centenarias forman un doble muro que me lleva al final del camino. Salgo del coche y, como cada mañana, vuelvo a nacer en mi destino. A lo lejos, las siluetas de unas pequeñas manos se agitan en el aire con un saludo, y yo las recibo como rayos del sol. He dejado todo el rastro de lo que me pesa por el camino y me siento liviana, transparente, para volver a empezar.

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Mujeres urbanas. Gabriel Moreno

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La metamorfosis

Hoy desempolvé los muñecos, los cochecitos, los cestos con letras, las cajas registradoras, y un montón de juguetitos, disfraces y objetos infantiles variados. Moví las mesas y las sillas, coloqué los estantes, y  sudé la gota gorda porque hacía un calor de espanto. Desde las paredes, me sonrieron diferentes mujeres con mi rostro, desde marcos con fotos de distintos años,  siempre rodeada de niños y niñas, en un aula, en los festivales, en algún otro acto festivo. Mientras ordeno el caos, comienza a entrarme el gusanillo. Dejo poco a poco de ser la mujer del verano, para entrar en una nueva versión de mi misma, quizás más pura y transparente. Es entonces cuando empiezo a pensar en disfrazarme, en contar ese cuento que me ronda, en cantar esa canción, en hacer ese juego…  y los ojos empiezan a soltarme estrellitas de luz por los rincones oscuros.

Magaly Suárez. Mujer con mariposas

He subido las persianas para ver los tejados, el gato, los árboles, los pájaros. Aún no hay voces infantiles, pero llegarán muy pronto… El corazón empieza a latirme en el estómago, mientras recojo los dibujos que aún quedaron esparcidos por algún lugar, con muchos corazoncitos que llevan mi nombre y letras que dibujan “tequieros”. Cierro la puerta, y deseo volver. Ya no soy la misma que entró.

 

La maestra caperucita

 

A veces, no es nada fácil ser fiel a tus principios. Vivimos tiempos de inquisición.No sé qué hacer ante determinadas situaciones: ¿Tomar el camino más fácil, el que todos esperan y recibir la aceptación de los demás? ¿Hacer lo que siento de verdad aunque eso me lleve a obtener el juicio de algunas personas? Éste es ahora mismo, para mí, un dilema profesional.

Chocarse con muros de piedra, fruto de  años de construcción, cubiertos de  hiedra adherida salvajemente, y cargada de  vestigios de un pasado oscuro…no es fácil. Puedo chocarme,  puedo esquivarlos, pero no puedo entrar por su puerta. Esa puerta no está hecha a mi medida. Y lo que hay dentro no me gusta.

Apuesto por el futuro.Por lo tanto, creo que voy a seguir por el camino por el que he optado. Soy una caperucita que no teme a los lobos feroces.

Caperucita

Las niñas de “atrás”

 

Este poema es un regalo para mi amiga Ascensión con motivo de la publicación de su primer libro: ” Burro”, y está dedicado a toda las niñas y niños que, como nosotras, compartieron aquellos años en los que nos mandaban sin ningún problema a las sillas de “atrás” del aula, al menor error. Cuando el puesto y el orden en el aula significaban tanto   puesto que así nos lo habían enseñado, como  algo que marcaba tu rol  delante del profesor y de los compañeros y compañeras y forjaba tu autoestima, preparándote para el futuro…

Pintan con el boli

hojitas y flores.

Miran las nucas,

escriben canciones.

 

Y allá a lo lejos

en las primeras sillas

de las primeras mesas

donde se sientan las niñas

aplicadas y buenas

La voz de la maestra…

 

Las niñas pasan de sitio

se van aún más atrás. 

Les han puesto un cero,

les falta el compás.

 

Y allá a lo lejos

en las primeras sillas

de las primeras mesas

las niñas aplicadas y buenas

vuelven la cabeza

con condescendencia.  

La ventana ofrece

hojas que mirar.

caen de los árboles

vuelan, adelante, y atrás.

De repente, una pregunta.

¿Cuál es la respuesta?

Es que nunca atienden

dice la maestra.

 

Al fin suena el timbre

risa en los pasillos.

La vida que comienza

en la puerta.

Leotardos de lana,

botas de charol,

charcos en el parque

que ahora se llena de sol.

 

Las niñas no duermen bien

y en la mañana,

desayunan despacio

tragan lágrimas secas

con cola cao.

 

La coleta al viento

con agua de colonia.

El lazo, la cartera.

Una ceremonia…

Para acudir a una fiesta

a la que no están invitadas.

 

Las madres se irritan,

las niñas son lentas.

¡Ay como protestan!

Mira que no quieren

Ir a la escuela.

 

Las niñas crecieron

y buscaron nueva fiestas

a las que ser invitadas

con otras sillas

con otras mesas

 y

recorrieron caminos

buscando sobre todo

aquello

que no llegaba

a las últimas mesas

la guía

de la voz amorosa

de una maestra.