La alegría de Joel y Brigitte Yagüe

Querría escribir sobre otra cosa, pero es imposible. Ya por la tarde, disfruté con el partido de baloncesto, y después con  Joel y Brigitte en taekwondo. Pero por la noche, cuando ya me había olvidado de todo, al llegar a casa me sorprendí con la final, de forma que me pude ir a la cama disfrutando de una alegría más : las medallas de oro y plata de estos dos deportistas. Imposible no dejar constancia aquí, de un acontecimiento tan importante para el deporte español.

Joel y Brigitte Yagüe

Más medallas para celebrar

Recuerdo cuando, en mi infancia,  salíamos de paseo con mi padre y se llevaba el “transistor”  con auriculares para escuchar el partido de fútbol. Me parecía un horror… pero, a ver, en mi casa la radio ha sido siempre un elemento familiar, presente en todos las ocasiones de la vida. Así es que hoy, me sorprendí a mí misma siguiendo esa costumbre. Puesto que no podía ver la final de piragüismo, la escuché por la radio, en Radio cinco  . No sé si por la televisión hubiera sido tan emocionante, pero… esos doscientos metros del final que dábamos por perdidos y, que de pronto consiguió ganar con la plata nuestro David Cal,  vividos a través de la radio, me pusieron la piel de gallina…Impresionante la emoción retransmitida en directo. Casi salto.

Por su parte Holanda, el otro país de mi casa, disfrutaba su nueva medalla de oro en barra horizontal, con ese magnífico atleta, Epke Zonderland que ha dejado a todos sin aliento. Vamos, que no es ningún novato, pues suma este oro a sus otras 14 medallas en copas mundiales…”casi ná”…

Bueno… parece que andamos en mi casa más equilibrados…

David Cal

Epke Zonderland

 

Enhorabuena a todos los ganadores. Nos están haciendo pasar muy, pero que muy buenos momentos.

Fútbol con corazón

Hasta hace unos años, el fútbol no me importaba nada. Mi  interés por él fue surgiendo de la mano de mi hijo, un gran deportista. De mujer escéptica, pasé así a madre animadora e  ilusionada, y aunque no asisto a muchos de sus partidos, no puedo evitar emocionarme cuando le veo jugar, sobre todo, porque reconozco en la práctica de ese deporte muchos valores en desuso: El espíritu de equipo, la aceptación de la frustración, la humildad, el reconocimiento de los propios límites, la capacidad de superación, el esfuerzo, la tenacidad, etc, etc, etc. Esa ha sido mi experiencia como madre, y de ahí  surge mi reciente afición, muy limitada por la falta de conocimientos. Eso sí, anoche, y de nuevo entre amigas y amigos,vibramos con la victoria de España. Dejo una foto del balón más usado de mi hijo con un corazón de mi hija.

 Vivimos la final con emoción y también, por mi parte, con el recuerdo lleno de nostalgia de un gran aficionado que ya no está con nosotros: Mi padre. Anuque le siento cerca, disfrutando con nosotros esta victoria de España, con el corazón.