Mis poemas en la revista literaria: “En Sentido Figurado”

Comparto con vosotros, hoy, la reseña que Emiia Oliva, reconocida poeta extremeña, ha realizado sobre mis bolsitas de poemas en la revista literaria en la que es editora: “En sentido figurado.” En su número de septiembre, y dentro de la sección: “Letras pequeñas” .Dejo el enlace y aprovecho para agradecerles a Emilia Oliva  y  a la revista, su interés por mi trabajo. www.ensentidofigurado.com Os recuerdo que las bolsitas aparecen en la parte derecha del blog para todos los que quieran descubrirlas. MAESTRAS ESTRELLAS NO TAN FUGACES Emilia Oliva 2014

“La descubrí en Letras en los jardines, día de lecturas en Los 7 jardines de Cáceres, de la mano de Víctor Manuel Jiménez Andrada, incansable maquinador de Letras Cascabeleras. Pilar Alcántara González recitó los poemas que acompañan este texto. Un par de meses más tarde, la encontré en La Abadía de Trujillo, era día de despedida de
en sentido figurado. revista literaria. año 7 num. 5. jul/ago. 2014 107
curso y colegas. Su centro y el mío, lindan, patio con aparcamientos. A la sorpresa del encuentro y que ambas casi compartiéramos centros, siguió el regalo de La bolsa no 9, edición de Letras Cascabeleras: Poemas infantiles con x extremeña, una delicia. Los niños están de suerte, por la maestra, y nosotros también, por los poemas: juegos de palabras inocentes, musicales, etéreas que nos llevan por el abecedario prendados de fantasía y conducen a los niños hacia el mundo de lo real viajando por las palabras que brillan como hallazgos, como tesoros o estrellas nada fugaces. Cada letra, un poema. A no perderse el librillo, a 2 euros la pieza.”

Mis libros

He descubierto muchos más habitantes en mi casa, además de los seres humanos, las plantas y los animales: Libros. Limpio los estantes y surgen Cleopatra y Terence Moix, y releo alguna página de: No digas que fue un sueño. Lo devuelvo al estante y sigo leyendo títulos que me traen recuerdos y emociones. Cojo los libros porque sus títulos me incitan a leer, los abro, salen papeles escritos con poemas, notas, recuerdos, hojas de flores, mariposas, tarjetas de una época en la que nos las escribíamos. Palabras, palabras… Intento encajar, de nuevo,  los libros en los estantes. Ya no caben de pie, los tumbo de costado, los pongo de lado, en una esquina, detrás de otros, en cualquier parte. Hoy, haciendo la cama, un viento de verano cargado de humedad, que pronto se transformó en lluvia, se llevó la cortina y cerró la puerta con un gran estruendo. “Agarré” a Stefhan Zweig, que estaba encima de la mesilla, y con su pesado libro sujete la puerta, mientras terminaba de hacer la cama. Al salir de casa, corrí a por mi libro electrónico porque me lo dejé en la cocina y temía que se mojase o le ocurriera algo malo en ese espacio. Me preocupo por ellos. Es cierto, los libros de mi casa están vivos. Se desplazan, surgen, se pierden, aparecen, me alegran, me emocionan, me preocupan, viajan conmigo y hasta sujetan los efectos de las tormentas de verano.

La lectora coronada con flores . Jean-Baptiste-Camille Corot

La lectora coronada con flores . Jean-Baptiste-Camille Corot

Recuerdo infantil

He buscado un poema para recordar en el 75 aniversario de la muerte de Antonio Machado. Son muchos los poemas bellos para recordarle, pero este recuerdo infantil  me llega especialmente cerca de mis recuerdos. 

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.

Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

El lenguaje de los pájaros. Fariduddin Attar

“Los pájaros del mundo entero se reunieron para buscar a su rey, el Simurgh, que se hallaba perdido desde hacía muchos años. Nadie sabía donde vivía, salvo un pájaro muy viejo. Pero él no podía encontrarlo solo pues el camino estaba plagado de trampas. Deben ir todos. El Simurgh vive, en efecto, en el Qaf, una cadena de montañas que rodea la tierra, para llegar a la cual hay que atravesar cortinas de fuego, nadar en furiosos torrentes, luchar con ejércitos de feroces dragones.

Partirán a miles, pero durante el viaje, que durará años, la mayoría morirá. Sólo treinta pájaros , ( si morg, en persa) los más sabios, alcanzarán, después de muchas dificultades, la corte del Simurh en las montañas del Qaf. Allí, deslumbrados, descubren miles de soles, de lunas y estrellas. Y en el reflejo de cada uno de estos astros ellos se ven y ven al Simurgh. hasta que finalmente comprenden que ellos son el Simurgh y que el Simurgh es ellos, que constituyen uno solo y único ser. Y que su rey, el dios que habían ido a buscar tan lejos, habitaba en ellos…”

(El Lenguaje de los pájaros. Fariduddin Attar, poéta místico persa.)

EL MUSEO DE LA INOCENCIA EXISTE…

Comparto  aquí mis impresiones sobre el último libro que he leído y mi último viaje relacionado con él. Pertenecen ,en realidad, a la página del club de lectura, pero las dejo  aquí, como siempre hago con los libros que me impactan especialmente, por alguna razón.

El museo de la Inocencia. Orhan Pamuk

El museo de la Inocencia es una historia de amor imposible entre un adinerado empresario de Estambul y una chica de un barrio muy humilde. Como todo amor imposible contiene obsesión, pasión, dudas, y emociones encontradas. Pero todo, poco a poco se ve envuelto para el protagonista, Kemal, en una obsesión enfermiza por recuperar el amor perdido. En este camino, deja a su novia encantadora y guapa para perseguir el amor de la joven Fusun y  adentrarse en el mundo de las clases más humildes para  descubrir en ellas los diminutos aspectos de la vida, aquellos que no se perciben normalmente. Cambia las mansiones del Bósforo por una casita en un barrio pobre, a la que acude diariamente para convivir con su amada ( casada ya con otro hombre) y sus padres, que son parientes lejanos suyos. Los detalles de la vida diaria se van haciendo protagonistas de la novela y van ocupando terreno para acercar al protagonista a su amada Fusun. Cada cosa que ella usa o toca, Kemal, si puede,  la guarda con intenso fetichismo, para saborearla después en soledad, y allí caben en su colección, desde las colillas que ella apaga con un leve roce de carmín, hasta las horquillas, pendientes, ceniceros etc, etc. Todo lo que toca su amada, contiene su esencia y por lo tanto es parte de ella y puede gozarla en soledad, ya que a ella no puede poseerla. Según mi opinión,todo es  pura cobardía. Es una historia de amor cobarde, donde el protagonista prefiere morir de amor, poco a poco, a enfrentarse a una situación difícil y luchar por su amada.

A través de toda la obra, va trascendiendo el entramado social y político de la Estambul de los setenta y ochenta, en especial, la situación de las mujeres de aquella época: Las ansias de occidentalización, las contradicciones de una sociedad que se movía y se mueve entre valores enfrentados.  Con los objetos que Kemal recoge, construye al final un museo en la humilde casa de su amada y…. ahí viene la sorpresa : EL MUSEO DE LA INOCENCIA EXISTE, y en estos momentos, no deja de ser una expresión más de las contradicciones y las luchas por las que está pasando este país.

P1050772

 

 

P1050775

Al lado de la casa de color violeta, al fondo y en color granáte, la casa de Fusun. El Museo de la Inocencia.

Orhan Pamuk ha logrado mezclar la realidad y la fantasía y por primera vez, nos ha hecho a los lectores entrar en el mundo sensorial de una novela. Puedes ir a Estambul y entrar en la casita museo de Fusun. Observar todos los objetos recogidos por el amante, saborear cada capítulo ” tocándolo”.

He tenido la fortuna de visitar Estambul, y he buscado el museo. Localizamos el barrio y la calle de Cukurcuma. Su melancolía, su tristeza y toda la historia de amor, podían revivirse en el barrio y en la casa museo. Sólo hace falta imaginación para sumergirse en la novela y disfrutar… y ha sido un enorme placer. Os dejo las imágenes.