Horrores

No soy  pro nada, ni  anti  nada, ni intelectual, ni política. Soy un ser humano corriente  y por eso puedo permitirme el lujo de exponer aquí mi condena absoluta a los crímenes de Gaza. No hay un solo día que no piense en los niños muertos y heridos. Mi vida profesional se desarrolla en torno a ellos. Como maestra, curo pequeñas heridas físicas y emocionales, a mis niños, en la medida en la que puedo. Oigo sus miedos ante cualquier pequeño dolor y calmo sus llantos y su terror cuando hay cohetes en las fiestas. Les canto y trato de calmar sus ansiedades porque, afortunadamente, siempre es verdad eso de que: ” no pasa nada”. Me pregunto qué se les puede decir y hacer a esos niños y niñas rodeados de sangre, muerte y destrucción. Me avergüenzan los políticos con sus declaraciones simples y cobardes que no condenan los crímenes. Estoy horrorizada. Si bien es cierto que no se puede cargar con todo el dolor del mundo, también es cierto que no se puede dormir, de vergüenza, ante esta hipocresía mundial. Se mire donde se mire, hay un lugar donde hay una terrible injusticia que afecta a nuestros niños y niñas. Al menos, puedo tener la libertad de tocar el teclado de este ordenador y , al menos, desahogarme.

PALESTINIAN-ISRAEL-CONFLICT-GAZA Photo by Finbarr O'Reilly/Reuter

PALESTINIAN-ISRAEL-CONFLICT-GAZA Photo by Finbarr O’Reilly/Reuter

 

Hannah Arendt

Dentro de la primera semana del ciclo de películas en versión original que hemos podido disfrutar en el único cine comercial de mi ciudad, tuve la oportunidad de ver un film sobre la historia  de  Hannah Arendt.

annah

Las películas en versión original tienen una contundencia que impacta mucho más que las dobladas, y en especial cuando se trata de temas tan importantes como el que se presentaba en esta película. Hanna Harendt era una famosa filósofa judía de orígen alemán que vivía exiliada en Estados Unidos. Era, pues, la persona adecuada para escribir un reportaje sobre el juicio que se estaba celebrando en Jerusalén al lider nazi Adolf Eichman en 1961.

Todos esperaban un reportaje que reflejara la imagen  de una bestia criminal, sin embargo, Hannah  no se dejó llevar fácilmente, y como es propio de una filósofa, pensó, reflexionó, y llegó a la conclusión de que el hombre al que se estaba juzgando no representaba el mal sino que era un hombre simple que había seguido órdenes sin utilizar profundamente la  razón, y sin poseer unas profundas convicciones contra las víctimas,  sino sólo una simple mente burócrata con fatales consecuencias.

Hanna recogió sus artículos en un libro que llamó Eichman en Jerusalén y le puso como subtítulo Sobre la banalidad del mal .

No era esto lo esperado por la comunidad judía internacional que se indignó gravemente con su insumisión al igual que muchos intelectuales, que se vieron divididos en sus opiniones sobre ella. Afirmar que el mal podía ser obra de gente corriente, o criticar a los líderes judíos que actuaron en el holocausto de forma indirecta era demasiado para la sociedad de los años sesenta, aunque al parecer, también sus opiniones siguen molestando en la actualidad.

Comparto absolutamente la opinión de Hanna Arendt. El mal puede surgir de cualquier persona simple y corriente.De cualquiera de nosotros.  Eso es lo más terrible y lo más provocador de su teoría. Pero creo que, irremediablemente, es lo que nos cuenta la historia del mundo.

Banalizando un poco, me quedo con unas frases de “persona”, que aparecen en la película. Cuando le pregunta su amigo del alma, indignado, que si ella no ama a su pueblo, Hannah contesta que no sabe amar a ningún pueblo, sólo a sus amigos. Me parece un momento precioso de profunda honestidad y sencillez humana.

Recomiendo, sin dudas, la película sobre ella y, por supuesto,   sus libros.

 

Las Maestras de la República

 

Si pienso en la primera vez que pisé una escuela como maestra, puedo imaginar la ilusión que desbordaba a aquellas maestras republicanas que invadieron los pueblos de España con el cometido de educar en libertad y desde el corazón a un pueblo sumido en el analfabetismo y la pobreza. Aquellas heroínas, tenían delante un duro panorama que afrontar, pero, probablemente y desde el ” alma” pensaban que todo era posible.

En la escuela de Magisterio, me di cuenta de que no, no eramos tontos ni atrasados. Habíamos tenido grandes educadores, grandes proyectos d educación en nuetro país… entonces…¿ Qué había pasado? ¿Por qué habíamos vivido una escuela tan triste, tan retrógrada? ¿ Por qué mi madre me daba una tila cada mañana para afrontar el miedo que me producía ir a aquel lugar siniestro?

¡ No fue para tanto! me dicen algunas personas… Sí, sí fue para tanto, y además, lo más terrible es que hemos encerrado aquel miedo en el corazón, regándolo para siempre. Es ese miedo  que enfrenta luego a los padres de hoy a los maestros y maestras que somos ahora. Como si ese miedo y ese dolor trataran de vengarse de nosotros, los que ahora estamos ejerciendo, pagando todos el precio de aquella escuela negra y oscura que nos dejó el franquismo. Una escuela con maestros y maestras, muchos de ellos con formación pedagógica y psicológica menos que mediocre, por no decir nefasta,  y que sustituyeron  a los educadores y educadoras que con todo su bagaje cultural y todas sus ilusiones fueron depurados, se exiliaron, o  se consumieron en alguna cárcel o alguna fosa a donde fueron a parar sus huesos tras ser fusilados.

Quizás se entienda todo mucho mejor, cuando se ven documentales como el de las maestras de la República. No, no éramos tontos. Las maestras y los maestros de la República, gente con formación pedagógica y didáctica que trataron de educar en libertad,  existieron. Y desaparecieron… Aunque su espíritu sigue vivo, para quien quiera recoger su testigo, aun en estos malos tiempos para la libertad y para la Escuela Pública.

cartel_documental_maestrasOK

 

 

 

Jafar Panahi

No es momentos de despertar amargos rechazos por ningún pueblo. Pero estoy algo “Gibralterada”.  El mapa del mundo está,  según decía mi abuela, como… ” un hospital robado.” Mires por donde mires, surgen odios y rencillas, fruto de los  intereses económicos más que de otro tipo de motivaciones. Pero, incluso ante este panorama, tengo que admitir que la supremacía anglosajona siempre me ha molestado. Quizás, como me dice un amigo, es complejo de inferioridad español. O quizás,  ahora, algunos estamos “empeñonados”. No lo sé. Ya desde niña yo me preguntaba por qué sólo se escuchaban en la radio temas en español o en inglés.

¿El resto del mundo no canta?

Esta pregunta se extendió al resto de las artes. Conozco bastante poco  la literatura, la pintura, el cine que se sale de las fronteras del mercado anglosajón. Así es que encontrar música, películas en la filmoteca, libros, de autores no occidentales me encanta. Y quizás nos encantaría a muchos que no somos expertos en nada, y que nos perdemos muchas cosas sin un trabajo intenso de búsqueda.

Buscando, buscando, he descubierto a Jafar Pahani, cinasta iraní con varios premios internacionales, pero del que no he visto más que una película,  que precisamente se llama : Esto no es una película. Un ” relato” lleno de simbología y profundas reflexiones, puesto que al hacerla, su autor ya estaba pendiente de condena y sin poder salir de su casa, por su actitud crítica contra el régimen. La película está rodada integramente en el interior de su vivienda.  Jafar Pahani cumple ahora una  condena  de seis años, además de tener prohibido crear películas,  guiones,  y viajar al extranjero durante 20 años.  Leyendo su vida, ya él mismo es un  amargo relato de lo que significa la falta de libertad de expresión y sus duras consecuencias. Este mundo está verdaderamente enloquecido…

nofilm500

El ser humano…

No quiero dejarme llevar por la creencia de que otras épocas fueron mejores que esta. No, no es verdad. El camino de la humanidad está plagado de ciénagas, terrenos pantanosos, amaneceres, espinas, belleza, dolor,  luz y oscuridad. A veces, las noticias de nuestros hermanos, de otros países en conflicto, me llenan de estupor. No se minimizan por ello mis problemas ni mis alegrías, pero sí se contaminan de pesadumbre…de falta de confianza en el ser humano, que no logra aprender a convivir en paz. Que sigue aprisionado en ese espejismo que conforman las ansias de poder. Y lo que más me asusta,  con esa manipulación de las necesidades espirituales  del pueblo,  que  las religiones hacen constantemente con las personas, sirviendo a intereses políticos que nada entienden del alma humana.

La princesa Selma

He vuelto a releer, De parte de la princesa Muerta , de Kenize MouradEste libro, que es como un cuento de hadas real y con un final trágico, sobre la vida de Selma,  princesa otomana,  me produce tal fascinación que esta es la cuarta vez que lo leo desde que se publicó. No he podido resistir la tentación de buscar las imágenes reales de la princesa Selma, y  de continuar releyendo también la segunda parte: Un jardín en Badalpur. 

a_027

A su vez, Kenizé Mourad, esta periodista francesa, hija de Selma y del rajá de Badalpur, y autora de los dos libros anteriores, me parece una mujer tan fascinante como su madre. Sus artículos, sus libros y su visión moderna del islam merecen la pena ser leídos: “muestro un islam muy abierto, contrario a lo que se dice o se piensa. La caricatura del islam la dibujan los extremistas.” ( kenizé Mourad)

foto. JOSE ALFONSO
Kenizé Mourad

El lenguaje de los pájaros. Fariduddin Attar

“Los pájaros del mundo entero se reunieron para buscar a su rey, el Simurgh, que se hallaba perdido desde hacía muchos años. Nadie sabía donde vivía, salvo un pájaro muy viejo. Pero él no podía encontrarlo solo pues el camino estaba plagado de trampas. Deben ir todos. El Simurgh vive, en efecto, en el Qaf, una cadena de montañas que rodea la tierra, para llegar a la cual hay que atravesar cortinas de fuego, nadar en furiosos torrentes, luchar con ejércitos de feroces dragones.

Partirán a miles, pero durante el viaje, que durará años, la mayoría morirá. Sólo treinta pájaros , ( si morg, en persa) los más sabios, alcanzarán, después de muchas dificultades, la corte del Simurh en las montañas del Qaf. Allí, deslumbrados, descubren miles de soles, de lunas y estrellas. Y en el reflejo de cada uno de estos astros ellos se ven y ven al Simurgh. hasta que finalmente comprenden que ellos son el Simurgh y que el Simurgh es ellos, que constituyen uno solo y único ser. Y que su rey, el dios que habían ido a buscar tan lejos, habitaba en ellos…”

(El Lenguaje de los pájaros. Fariduddin Attar, poéta místico persa.)