La princesa Selma

He vuelto a releer, De parte de la princesa Muerta , de Kenize MouradEste libro, que es como un cuento de hadas real y con un final trágico, sobre la vida de Selma,  princesa otomana,  me produce tal fascinación que esta es la cuarta vez que lo leo desde que se publicó. No he podido resistir la tentación de buscar las imágenes reales de la princesa Selma, y  de continuar releyendo también la segunda parte: Un jardín en Badalpur. 

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A su vez, Kenizé Mourad, esta periodista francesa, hija de Selma y del rajá de Badalpur, y autora de los dos libros anteriores, me parece una mujer tan fascinante como su madre. Sus artículos, sus libros y su visión moderna del islam merecen la pena ser leídos: “muestro un islam muy abierto, contrario a lo que se dice o se piensa. La caricatura del islam la dibujan los extremistas.” ( kenizé Mourad)

foto. JOSE ALFONSO
Kenizé Mourad

EL MUSEO DE LA INOCENCIA EXISTE…

Comparto  aquí mis impresiones sobre el último libro que he leído y mi último viaje relacionado con él. Pertenecen ,en realidad, a la página del club de lectura, pero las dejo  aquí, como siempre hago con los libros que me impactan especialmente, por alguna razón.

El museo de la Inocencia. Orhan Pamuk

El museo de la Inocencia es una historia de amor imposible entre un adinerado empresario de Estambul y una chica de un barrio muy humilde. Como todo amor imposible contiene obsesión, pasión, dudas, y emociones encontradas. Pero todo, poco a poco se ve envuelto para el protagonista, Kemal, en una obsesión enfermiza por recuperar el amor perdido. En este camino, deja a su novia encantadora y guapa para perseguir el amor de la joven Fusun y  adentrarse en el mundo de las clases más humildes para  descubrir en ellas los diminutos aspectos de la vida, aquellos que no se perciben normalmente. Cambia las mansiones del Bósforo por una casita en un barrio pobre, a la que acude diariamente para convivir con su amada ( casada ya con otro hombre) y sus padres, que son parientes lejanos suyos. Los detalles de la vida diaria se van haciendo protagonistas de la novela y van ocupando terreno para acercar al protagonista a su amada Fusun. Cada cosa que ella usa o toca, Kemal, si puede,  la guarda con intenso fetichismo, para saborearla después en soledad, y allí caben en su colección, desde las colillas que ella apaga con un leve roce de carmín, hasta las horquillas, pendientes, ceniceros etc, etc. Todo lo que toca su amada, contiene su esencia y por lo tanto es parte de ella y puede gozarla en soledad, ya que a ella no puede poseerla. Según mi opinión,todo es  pura cobardía. Es una historia de amor cobarde, donde el protagonista prefiere morir de amor, poco a poco, a enfrentarse a una situación difícil y luchar por su amada.

A través de toda la obra, va trascendiendo el entramado social y político de la Estambul de los setenta y ochenta, en especial, la situación de las mujeres de aquella época: Las ansias de occidentalización, las contradicciones de una sociedad que se movía y se mueve entre valores enfrentados.  Con los objetos que Kemal recoge, construye al final un museo en la humilde casa de su amada y…. ahí viene la sorpresa : EL MUSEO DE LA INOCENCIA EXISTE, y en estos momentos, no deja de ser una expresión más de las contradicciones y las luchas por las que está pasando este país.

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Al lado de la casa de color violeta, al fondo y en color granáte, la casa de Fusun. El Museo de la Inocencia.

Orhan Pamuk ha logrado mezclar la realidad y la fantasía y por primera vez, nos ha hecho a los lectores entrar en el mundo sensorial de una novela. Puedes ir a Estambul y entrar en la casita museo de Fusun. Observar todos los objetos recogidos por el amante, saborear cada capítulo ” tocándolo”.

He tenido la fortuna de visitar Estambul, y he buscado el museo. Localizamos el barrio y la calle de Cukurcuma. Su melancolía, su tristeza y toda la historia de amor, podían revivirse en el barrio y en la casa museo. Sólo hace falta imaginación para sumergirse en la novela y disfrutar… y ha sido un enorme placer. Os dejo las imágenes.

SOLITUDE

Conocía los versos sin saber  el autor,  ahora sé que son de la poetisa estadounidense Ella  Wheeler Wilcox. Publico hoy el poema completo y le mando mi agradecimiento al lector,  Guillermo, por enviármelo  junto a la información sobre su autora  y la traducción al español. 

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Ella Wheeler Wilcox (Wisconsin, 5 de noviembre de 1850 – Connecticut, 30 de octubre de 1919)

RIE, y el mundo rie contigo;

LAUGH, and the world laughs with you;

Llora, y lloras solo.

Weep, and you weep alone.

Lo que la triste vieja tierra debe prestar es alegría

For the sad old earth must borrow it’s mirth,

Pero ella misma tiene suficientes problemas.

But has trouble enough of its own.

Canta, y las colinas te contestarán;

Sing, and the hills will answer;

Suspira, y se pierde en el aire.

Sigh, it is lost on the air.

Los ecos rebotan en un alegre sonido,

The echoes bound to a joyful sound,

Pero retroceden sin considerar la voz.

But shrink from voicing care.

Alégrate, y los hombres te buscarán:

Rejoice, and men will seek you;

Aflígete, y ellos se darán la vuelta y se irán.

Grieve, and they turn and go.

Ellos quieren todo tu placer,

They want full measure of all your pleasure,

Pero no necesitan tu infortunio.

But they do not need your woe.

Muéstrate feliz y muchos serán tus amigos;

Be glad, and your friends are many;

Muéstrate triste y los pierdes todos.

Be sad, and you lose them all.

No hay nadie que decline tu nectar de vino,

There are none to decline your nectared wine,

Pero debes beber la hiel de la vida en solitario.

But alone you must drink life’s gall.

Festeja, y tus salones están llenos de gente

Feast, and your halls are crowded;

Ayuna, y el mundo te ignora

Fast, and the world goes by.

Ten éxito y da, y eso te ayuda a vivir,

Succeed and give, and it helps you live,

Pero nadie puede ayudarte a morir.

But no man can help you die.

Hay espacio en los salones del placer

There is room in the halls of pleasure

Para un largo y digno tren,

For a long and lordly train,

Pero uno por uno todos tenemos que desfilar

But one by one we must all file on

Por los estrechos pasillos del dolor

Through the narrow aisles of pain.

 (Ella Wheeler Wilcox)

Andrés Trapiello y la ofensa a Extremadura

En el mes de abril nadie da importancia a estos problemas, pero en el mes de septiembre la gente se mira de una manera que si tuviese una escopeta en las manos, la dispararían a bocajarro sobre el vecino”.

“Yo estoy convencido de que en un nuevo 1936  volverían a florecer en esta tierra las malvas de la vendetta, los paseíllos…”

“Yo no sé de dónde se habrán sacado eso de la sabiduría de los hombres del campo. Por uno sabio, se topa con cien brutos y desalmados. Por uno juicioso, cien berrocales y borrachos…” 

“¿Exagero? Todos los años se cometen media docena de crímenes en el pueblo vecino y los dos otros pueblos de los alrededores….”

Estos fragmentos figuran en el libro “Capricho Extremeño” de Trapiello, un libro que hemos leído en el club de lectura de la biblioteca. Este autor, para muchos de nosotros, es un escritor muy admirado, y sin embargo…

¿Cómo puede escribir estas barbaridades sobre Extremadura?

Es cierto que los fragmentos fuera de contexto, pueden malinterpretarse, pero… aquí las interpretaciones sobran. Está todo claro como el agua. Este escritor tiene una casa al lado de Trujillo, y durante años, ha escrito apuntes para unos diarios de los que en “Capricho Extremeño” figura una antología. Hasta áhí, todo perfecto, pero  la indignación surgida en el club ha sido mayúscula. Si bien, habla de Extremadura con cierto amor, es un amor por los árboles, las plantas, las noches estrelladas, pero por sus gentes…por mucho que trate de decir al final, que son lo mejor, no muestra ninguna consideración hacia ellas.

No me voy a entretener en desmentir sus palabras. Nos ha costado muchos años quitarnos el lastre de los que han ganado dinero a costa de explotar unos tópicos injustos que venden mucho como postal costumbrista. Creo que Andrés Trapiello ha recogido los mismos tópicos y los ha exprimido sin saber, sin conocer a la gente. Simplemente demuestra desconocimiento y desconexión total con la realidad rural extremeña. Algo muy común entre los intelectuales, cuando tienen la arrogancia y el atrevimiento de escribir sobre lo que no saben.

Si hay algo en Extremadura es que te dan hasta la vida si es necesario, y mucho más si eres “de fuera” es decir, la hospitalidad es uno de los rasgos más destacados. ¿No la ha sentido Trapiello? ¿ O es que ni siquiera se ha interesado y  se ha limitado a estar en su casa, a rodearse de intelectuales como él, a  imaginar ya escribir de lo que no sabe?

¿Con qué arrogancia ha escrito este libro? Porque dice también que ” las buenas noches” que se dan en Extremadura son fruto de la sumisión.

Mis amigas se reían cuando yo  daba las buenas noches a los porteros de las discotecas, o a los camareros de los restaurantes. Se llama educación, no sumisión.

En fin… Andrés, te admiro como escritor, pero se te ha ido la olla en este libro y además, la Editora Regional te lo ha publicado. Quizás se vende esta Extremadura rural, que es falsa y que no existe, pero en un mundo de mercados, todo vale.

Soy maestra rural, y jamás he visto lo que este hombre describe. La calidad de la vida rural en Extremadura es envidiable, y se de lo que hablo, y lo es  en todos los aspectos. Si no, ¿ Por qué tiene él una casa aquí?  No tengo palabras.

” Si no sabes, Manolete, pa que te metes.”

Romance de San Antonio

Durante los días de fiesta de este puente, me crucé en un pueblecito de Zamora con una bonita imagen de San Antonio. Estaba en una hornacina con un cristal y una cajita para limosnas. Yo venía de una excursión por la montaña, estaba muerta de cansancio y sudando, pero tenía una moneda en el bolsillo. La eché, porque  recordé  aquella canción que cantábamos de niña con eso de: “San Antonio Bendito dame un marido, ay, ay, dame un marido, dame un marido, que no fume tabaco ni beba vino, ay ay, ni beba vino, ni beba vino” y con la monedita le di las gracias. Porque mira que se ha portado San Antonio conmigo… Así es que os dejo otra canción  que se me vino a la memoria: El Romance de San Antonio, que me cantaba mi madre para dormir  (a quien le he pedido ayuda para recordarla entera)  y que mi pareja se tragó casi  enterita de mis labios, mientras caminábamos cuesta arriba y de regreso…Todo sea por el entusiasmo de las casi  principiantas como yo en esto del senderismo.

Antonio Divino y Santo
suplicad a dios Inmenso
que por su gracia Divina
alumbre mi entendimiento
para que mi lengua
refiera el milagro
que tu obraste un día
de edad de ocho años.

Este niño fue nacido
con mucho temor de Dios
y de sus padres querido
y del mundo admiración,
fue caritativo y perseguidor
de todo enemigo
de mucho rigor.

Su padre era un caballero,
cristiano, honrado y prudente
que mantenía su casa
con el sudor de su frente
y tenía un huerto
donde recogía
cosechas y frutos
que el año traía.

Un domingo de mañana,
como siempre acostumbraba,
se iba su padre a misa,
cosa que nunca olvidaba.
Y le dice a Antonio:
-Ven acá, hijo amado,
escucha, que tengo
de darte un recado:
Mientras que yo voy a misa
gran cuidado has de tener,
mira que los pajaritos
todo lo echan a perder;
entran en el huerto,
pisan  los sembrados,
por eso te encargo
que tengas cuidado.

Cuando se ausentó su padre
y a la iglesia se marchó.
Antonio quedó cuidando
y a los pájaros llamó:
“Venid pajaritos
dejad el sembrado
que mi padre ha dicho
que tenga cuidado”.

A los pájaritos dentro los mandaba
y ellos muy humildes
en el cuarto entraban.

Por aquellas cercanías
ningún pájaro quedó
porque todos acudieron
cuando Antonio los llamó.
Lleno de alegría
San Antonio estaba
y los pajaritos  alegres cantaban

Cuando se acercó su padre
a todos mandó callar
así su padre en la puerta
le comenzó a preguntár:
” Ven acá Antoñito,
Ven acá hijo amado, de los pájaritos
cómo habrás cuidado”
El niño le contestó:
“padre no tengás cuidado
que para que no se vayan
todos los tengo encerrados.”

Y cuando vio  el padre
 milagro tan grande
 al señor obispo
trató de avisarle.

Ya está aquí el señor Obispo
y todo su acompañamiento,
todos quedaron confusos
al  ver tan grande portento.
Abrieron ventanas,
puertas a la par,
por ver si las aves
querían volar.
Y Antonio les dijo entonces:

“Señores nadie se agravie
los parajos no se marchan
hasta que yo no los mandé”.
Se puso en la puerta
y les dijo así
” ea pajaritos, ya podéis salir
Salga el cuco, el milano,
la avutarda y andarríos,
salga los ruiseñores,
pajaritos y los mirlos;
salgan las urracas,
tórtolas y perdices,
palomas y gorriones
y las codornices”.
Al salir por el portal,
todos juntitos se ponen
escuchando a San Antonio
por ver lo que les dispone.
Andad, pajaritos,
no entréis en sembrados
marchad por los montes
a los ricos prados.
El señor obispo
al ver tal milagro
por diversas partes
mandó publicarlo.
Antonio Bendito
por tu intercesión
que todos entremos
en la gran mansión.

Escuela de Belleza en Kabul

Me estoy leyendo un libro  muy peculiar: Escuela de belleza en Kabul.  

Dice una amiga que las heridas del corazón son como los huesos rotos, que cuando viene el mal tiempo o coges una mala postura, duelen. Nos referíamos a ciertas manías que te quedan después de los despueses, ciertos temores que no se pueden evitar ni aun teniendo todo el viento a tu favor y ninguna nube en el firmamento; el solo pensamiento de la lluvia te puede despertar dolor…en ese hueso roto.

De los restos de sueños, me queda aún ese pedazo de  retal del que no quiero desprenderme: sueño que quizás fuera posible una sociedad  donde todas las religiones y credos pudieran convivir en paz, donde todos los pensamientos tuvieran cabida  en el respeto y donde la injusticia social brillara por su ausencia…ya lo he dicho: es un retal.

Si supiera de la existencia de un lugar maravilloso, donde manara leche y miel y donde las mujeres y los hombres fueran inmensamente felices, creo que no podría dormir hasta conseguir llegar a él. Sin embargo, no es ese el lugar que ocupa mis pensamientos. Desde hace años, hay un lugar de la tierra que me inquieta, me escandaliza y a la vez me despierta emociones intensas y dolorosas: Afganistán. Hoy le decía a mi pareja, que para mí es, a veces, una obsesión, quizás por esos huesos rotos que dice mi amiga…Todos los libros que consigo, todo lo que puedo encontrár  sobre el mundo afgano lo leo y lo releo… porque es cierto: hay un lugar en el mundo donde mana leche y miel amarga y donde las mujeres y creo que también los hombres son inmensamente infelices, y es ese rincón del mundo.

El libro que estoy leyendo trata sobre una norteamericana que se decide a ir a Afganistán, en misión humanitaria, ofreciendo sus servicios como peluquera, y al final monta un salón de belleza en Kabul, tras el régimen talibán. El nombre del libro es: Escuela de belleza en Kabul , de Deborah Rodríguez y  me está haciendo reir y llorar. Su autora nos transmite un montón de emociones indescriptibles. Es el primer libro que leo donde se  habla sobre Kabul desde una perspectiva diferente y  donde se entremezclan el humor y el amor hacia el pueblo afgano, el cual  NO  significa: talibán y eso, creo, que es importante. Tan importante esta siendo el libro, que ni siquiera puedo esperar a ponerlo en el club de lectura, lo pongo aquí.  Quizás porque hoy me enviaron un correo sobre el tema y ya me he desbordado.

No comprendo por qué cuando una mujer sufre en Kabul, o en cualquier parte del mundo, ya sea a través de ablaciones, lapidaciones, cárceles espantosas o malos tratos…el mundo no se para. EL MUNDO NO SE PARA… ni siquiera cuando el que muere es tu ser querido. El mundo no se para…y yo necesito sacar ese retal del bolsillo para soñar con algo mejor.